domingo, 13 de noviembre de 2011

Reflexiones Pedagógicas

a partir de unas reflexiones sobre la educación.

Seguirá(n) siendo tema de actualidad por algún tiempo la(s) propuesta(s) de reforma a la Ley 30 sobre Educación Superior. El ejemplar movimiento estudiantil que llevó al Gobierno Nacional a retirar (temporalmente), y a lo mejor al Congreso a ahondar sobre el tema educativo en su conjunto, eso quisiéramos, marca un hito histórico. Así me atreví a sugerirlo hace un mes en este mismo espacio. A aquel hecho se han referido comentaristas de todas las tendencias y no es para menos. Para algunos (Alejandro Gaviria), querer educación gratuita es voracidad (sic). Para otros (Eduardo Sarmiento, Francisco Cajiao y muchos más), es la única posibilidad de que los estratos de bajos recursos tengan acceso a una educación de calidad, y por ende puedan contribuir al desarrollo a escala humana. El saliente rector de la Universidad de los Andes, Carlos Angulo, asegura que la mejor forma de aumentar la cobertura es frenar la deserción: “Además de financiar matrícula, los estudiantes necesitan un sistema de bienestar universitario que les permita aliviar sus necesidades básicas de alimentación, transporte y útiles”, agrega. La consigna que mejor refleja la filosofía del movimiento es contundente:
¡la educación es un derecho, no una mercancía!

No es lo mismo hablar de educación que de enseñanza o de pedagogía. En esta ocasión hago un llamado a reflexionar sobre lo último, anticipando que hoy en día la escuela debe referirse más al aprendizaje que a la enseñanza. Pero antes quiero llamar la atención de mis posibles lectores, una buena proporción de ellos educadores o estudiantes universitarios, para que extraigan, si no lo han hecho, el mensaje que encierra la reciente columna que publicara en el diario EL ESPECTADOR el escritor William Ospina sobre Educación, con mayúscula:
http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-310939-educacion
Sus reflexiones sobre la educación han sido frecuentes. Entre las que más me han impactado destaco su discurso en Buenos Aires en septiembre de 2010, cuando se presentó el texto definitivo de la OEI, «Metas educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los bicentenarios». “La educación que tiraniza y que irrespeta, la educación que masifica, es fuente de todos los fracasos y todas las violencias”, afirma sabiamente. He tenido también la oportunidad de escucharlo en algunos foros pedagógicos organizados por la Secretaría de Educación Distrital. Para Buinaima fue honroso publicar por primera vez su ensayo «Reflexiones sobre la educación» en 2006, en lo que constituyera una especie de declaración de nuestros principios: Conformación de un nuevo ethos cultural (http://www.ethosbuinaima.org/sedbogota/publicaciones/Conformacion_nuevo_ethos.pdf)

En esta ocasión, Ospina enfatiza: “Cada vez se esfuerzan más porque la educación nos convierta en ejecutores insensibles de tareas con las que no estamos comprometidos”. Si fuera frecuente encontrar entre los gerentes de las empresas personas verdaderamente creativas, la educación en todo el mundo tendría otras características; se estimularía más el desarrollo del talento, el ingenio y la creatividad; se insistiría menos en una formación de tipo técnico o tecnológico, a la que se llegaría por añadidura, pero con una mentalidad innovadora. Eso es lo que ocurre en Finlandia y, en gran medida, en Singapur y otros países que suelen tomarse como modelo educativo. El de Finlandia bien puede citarse, además, como modelo pedagógico.

Haciendo referencia al famoso discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford, en 2005, Ospina subraya cómo el fundador del segundo gigante de multimedia recomendaba que se prefiriera la intuición a los esquemas impuestos, de la misma manera que Einstein daba más valor a la imaginación que al conocimiento: “los encorbatados ejecutivos de las multinacionales y de sus satélites académicos no acertarán a explicar cómo fue que un hombre con esa mentalidad (la de Jobs), más poética que pragmática y tan científica como estética, se convirtió en un empresario tan exitoso, un innovador tan genial, y un hombre tan digno de respeto y de memoria”.

En su famoso discurso, Jobs aclara que nunca se graduó en la universidad y explica por qué: la universidad que eligió era casi tan cara como Stanford. “Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien”, remata Jobs. Moraleja: si con la reforma, tal como ha sido inicialmente planteada, se aspiraba a disminuir la deserción, el resultado habría sido todo lo contrario, particularmente si se reconoce que no todos los estudiantes de estratos económicos desfavorecidos podrán tener la oportunidad de sobreponerse y destacar como Jobs.

Sirva lo anterior de abrebocas para referirme al tema de esta nota. Si hay alguna razón fuerte para denominar a ésta La Sociedad del Conocimiento, más allá de los requerimientos de las multinacionales, esa es sin lugar a dudas el descubrimiento de que el talento no nace, se hace. De lo que no cabe duda alguna es que se nace con una cierta vocación que el buen pedagogo ayuda a descubrir desde temprano. En eso consiste esencialmente la pedagogía. Quien tuvo dotación para una determinada actividad intelectual y logró desarrollar el talento necesario para convertir su actividad en algo fecundo, sabe muy bien la ardua disciplina a que tuvo que someterse. Pero el empeño no habría sido suficiente si la pasión por lo que hace no le hubiera animado a llegar hasta el final. Por la misma razón la educación que masifica termina por excluir a la mayoría.

El talento se desarrolla, es la conclusión del párrafo anterior. Pero hay algo que debe subrayarse, no siempre reconocido: en principio todos y todas pueden, bajo circunstancias adecuadas, desarrollar su(s) talento(s). No podría, por brevedad, detenerme aquí en el cómo, por lo que recurro al interés del lector para visitar nuestra página, http://www.ethosbuinaima.org/sedbogota, construida con apoyo de la Secretaría de Educación del Distrito. Las estrategias sugeridas, 8 en total, se denominan estrategias ludo-pedagógicas. Son apenas el punto de partida para invitar a los docentes a la reflexión pedagógica y a los que tengan que ver con el asunto a comprometerse a fondo con una educación, no ya de calidad, sino de excelencia; no solo en el nivel superior, punto de llegada, sino desde el punto de partida, la educación inicial, a través de la básica primaria y secundaria; el nivel que se logre alcanzar en estas determina la efectividad de la primera y el desarrollo creativo e innovador del talento.

Mucho he reflexionado sobre cuál es la importancia de ampliar la cobertura en el nivel superior. La conclusión a la que he llegado es múltiple: 1) es requisito indispensable si se quiere ingresar a la sociedad del conocimiento; 2) es lo que permite a cada quien hacer su aporte en lo que destaca y sentirse realizado en ese nuevo tipo de sociedad para el siglo XXI; 3) es la única forma de competir dignamente en un ambiente globalizado, para que los beneficios no cobijen al 1 %. Podría seguir enumerando beneficios, pero prefiero hacerlo en próximas oportunidades.

lunes, 17 de octubre de 2011

EDUCACIÓN DE EXCELENCIA CON EQUIDAD, E3

Ahora que el TLC está de moda, deberíamos reflexionar sobre cuál es el papel de la educación en este tratado tan desigual. La conclusión puede anticiparse: si no seguimos el camino de quienes le han apostado a la educación (países como Finlandia, Australia, Singapur y Brasil, para escoger 4 casos diferentes), no tendremos mayor opción. Más que apostarle a vender barata mano de obra no calificada o subastar materia prima sin valor agregado, deberíamos hacer todo lo contrario. Ese debería ser el propósito inexorable de una verdadera reforma educativa. (Véase la entrada anterior, EDUCACIÓN, TEMA DE MODA.)

LA EDUCACIÓN, TEMA DE MODA CON EL TLC

Dos temas están de moda, la Educación Superior y el TLC. Me referiré a uno de ellos, el primero y prioritario, fuertemente conectado al segundo. No veo cómo afrontar los retos que trae este último si no nos hemos preparado concienzudamente para ello. En el tema de infraestructura física, es evidente que "nos cogieron con los pantalones en el piso". Pero no me ocuparé de ese asunto.

¿Recuerdan la historia de Steve Jobs? Pues bien, Steves Jobs no se dan silvestres. Quiero decir que por cada talento que se desarrolle en esa forma, habrá miles de adultos fracasados que ni siquiera se enteraron del talento que tuvieron. El sistema educativo vigente no brinda las mismas oportunidades a todos.

¿Qué significa fracasar hoy, cuando se habla de Sociedades del Conocimiento y de la Era de la Información? Es lo que estamos viviendo, un país desvertebrado, en el que creemos sobrevivir solamente con la innata astucia humana, tipo Nule.

Y por eso, la educación (lo mismo que la cultura) es modelo de equidad social, porque hace que desaparezca la desigualdad que está al comienzo. Antes de empezar su tarea, el maestro sabe algo que los estudiantes ignoraban. Si el maestro es bueno, al terminar su trabajo esa diferencia ha desaparecido y todos saben lo que antes sólo uno sabía. En el proceso de educación, dar es siempre recibir y enseñar es lograr que quienes eran desiguales se conviertan en iguales. Y mientras mejor sea el otro, mejor es uno mismo.

(Tomado del párrafo final de
http://www.jorgeorlandomelo.com/montaignemaestro.htm)

Ese era el esquema de Montaigne. El mismo Melo nos advierte que
el hombre no viene programado para producir resultados a partir de la información externa, sino que está programado para aprender, es decir para crear e inventar, a partir de lo que capta afuera, formas nuevas de actuar y nuevos conjuntos de reglas y procedimientos.

Es por eso que podemos transformar la adversidad en bonanza, como en gran medida hizo Singapur hace 4 décadas. Es el llamado que hizo La Misión a
conformar en Colombia un nuevo ethos cultural,
que recogiera Buinaima en el espíritu de
generar nuevas formas de pensar y de actuar.


Se equivocan quienes creen que UNA EDUCACIÓN SUPERIOR DE CALIDAD se logra sin una educación básica ídem. La Revolución Educativa, sin lograr la pretendida cobertura, fue un fracaso mayor en calidad. Otra vez remito al caso de Singapur, pero también de Finlandia y de Australia, en donde los docentes de la primaria tienen una excelente preparación y una adecuada remuneración. Los resultados saltan a la vista en las pruebas internacionales a que se someten; nosotros también nos sometemos, para constatar nuestro paupérrimo desempeño.

El Gobierno hizo mucha retórica inicial alrededor de la educación. Planteó el desarrollo en términos de locomotoras obsoletas y se olvidó que se requiere al menos de rieles por donde deberían ir esas viejas locomotoras, entre ellas la de la minería, con la que tantos desastres ecológicos se presagian y las nuevas que se anuncian con los TLC. Si se toma como modelo una educación de excelencia, podrán circular por esa vía no ya locomotoras a vapor sino trenes superexpresos como los que han diseñado algunos países orientales.

Para no abusar del lector, resumamos en una frase lo que debe ser una EDUCACIÓN EQUITATIVA Y DE EXCELENCIA, indispensable en los nuevos tiempos, si se quiere competir con éxito, como lo demuestran claramente los ejemplos citados, entre ellos el más cercano de Brasil.

Los males ya endémicos de pobreza, violencia, exclusión, corrupción, impunidad, inseguridad, desempleo, politiquería, nepotismo, ineficiencia (menciono solo 10 para limitarme al número que dicen azotó a Egipto) se pueden combatir con una EDUCACIÓN DE EXCELENCIA PARA TODOS Y TODAS. Esa educación envuelve otras dimensiones, que no solamente el aspecto técnico y científico, el desarrollo de un pensamiento lógico-matemático. Exige el desarrollo de la creatividad y de la innovación, no puede ser repetitiva. No se trata solamente de preparar para el trabajo. Por eso no pueden dejarse de lado aspectos tan importantes como la reflexión filosófica y la imaginación artística. En palabras de García Márquez, se requiere de una ética y también de una estética. Retomar la propuesta de la Misión de Sabios. ¿Quién va a acordarse de ello? En Buinaima sí, y por eso convocamos a recoger y enriquecer sus banderas en materia educativa.

El momento histórico que vive Colombia no puede desaprovecharse. Finalmente el Gobierno entendió (¿seguro?) que ánimo de lucro en educación superior es antónimo de calidad. La actual propuesta de reforma, dice la Ministra, garantizaría parcialmente cobertura con una educación privada que atendiera el 85 % de la demanda. ¡Hay que invertir los guarismos! Llevamos medio siglo de acumulación de la demanda en manos de instituciones privadas. Debemos trazarnos una clara meta en materia educativa, a materializar en los escasos 8 años que nos quedan antes del segundo bicentenario, el de La Batalla (7 de agosto de 2019). Para entonces, el Informe Conjunto de la Misión, Colombia al filo de la oportunidad, cumplirá 25 años. El movimiento por una Educación Superior de Calidad no excluyente debe extenderse a todo un programa en EDUCACIÓN EQUITATIVA DE EXCELENCIA, para poder competir en Tratados de Libre Comercio dentro de las Sociedades del Conocimiento. No puede haber marcha atrás. El intercambio de libre comercio no puede hacerse con mano de obra barata no calificada, sino todo lo contrario.

domingo, 2 de octubre de 2011

LA NUEVA ALIANZA EN EL SIGLO XXI

Recientemente tuve oportunidad de asistir al lanzamiento de una nueva serie
Ediciones Desde Abajo: Ciencia y Sociedad.

Se inició con la segunda edición de
TERMODINÁMICA Y COMPLEJIDAD
de Carlos Eduardo Maldonado.
El subtítulo, muy sugestivo, señala el carácter divulgativo de la obra:
Una introducción para las ciencias sociales y humanas.
Quienes conocieron la primera edición saben que este libro es un buen ejemplo del indispensable diálogo entre las dos culturas, día tras día más difícil, puesto que las ciencias, las naturales y las humanas o sociales, cada una por su lado, se han hecho cada vez más complejas; mientras que el lenguaje de las primeras se vuelve más formal, el de las segundas se torna más abstracto. Por paradójico que resulte, son precisamente las Ciencias de la Complejidad las que nos acercarán a un diálogo real y sincero.

Continuando la propuesta de Charles Pierce Snow contenida en Las dos culturas, John Brockman ha dado un cierto impulso a la Tercera Cultura con un selecto grupo de intelectuales. Pero quien verdaderamente dio lugar a ese nuevo humanismo fue Ilia Prigogine, particularmente con LA NUEVA ALIANZA, escrita con la colaboración de Isabelle Stengers. El texto de Maldonado permite una incursión a esa Nueva Alianza desde otro punto de vista.

Pierce fue físico, químico y escritor, pero terminó siendo lo último.
¿Quién no sabe que Ernesto Sábato se graduó como físico nuclear? Los horrores de la guerra le convirtieron en uno de los más descollantes miembros del club, del boom latinoamericano, aunque wikipedia lo ignore.
Albert Einstein escribió muchas obras de divulgación científica, aunque su clásico Significado de la relatividad no es propiamente para legos. Muy diferente, por sencillo y ameno, es el texto que elaboró conjuntamente con Leopold Infeld, La evolución de la física. Durante sus últimos años, crítico incansable de la guerra, Einstein escribió varios ensayos de corte filosófico.
Carl Sagan y otros científicos de las mal llamadas ciencias duras, siguiendo el ejemplo, han hecho lo mismo, y es eso lo que queremos destacar con esta nota.

No me referiré aquí a la Tercera Cultura o el Nuevo Humanismo en el Nuevo Orden Mundial, en el contexto universal. Me limitaré al caso colombiano. En forma completamente fortuita, por estos días en que se pone en tela de juicio el límite de velocidad impuesto por Einstein, la Carrera de Física (pregrado le llaman) de la Universidad Nacional de Colombia, pionera en nuestro país, cumple sus primeros cincuenta años. Ha habido muchos esfuerzos y tal vez pocos logros para que a la física se le otorgue en nuestro medio el status de ciencia aplicada que también tiene en todo el mundo, paralelo al de ciencia básica, quizá la más fundamental. Sea esta observación solo un pretexto para señalar que, al igual que otras ciencias básicas, la física nos ayuda a adelantar con mayor profundidad el diálogo a que hemos hecho referencia. Distingo entre ciencias de la complejidad y pensamiento complejo. El diálogo exige, de una y otra parte, entender el lenguaje del lado opuesto. Maldonado ha hecho una excelente labor en esa dirección.

En modo alguno sugiero que mi trabajo personal sea prototipo, pero quizá sirvan de ejemplo tres actividades que mi Alma Máter me ha permitido adelantar. A una de ellas, el Proyecto Ethos Buinaima, me he referido en repetidas ocasiones (esta columna es prueba de ello). En esta tarea he sido secundado por un selecto grupo de personalidades que se identifican con la urgente necesidad de conformar en Colombia un nuevo ethos cultural.
Las otras dos son más académicas, pero no menos importantes desde el punto de vista social. Cuántica para todos y para todo es un curso que se viene desarrollando desde hace más de 3 años en un auditorio mediano (con capacidad para 200 asistentes); el entusiasmo de estudiantes de todas las carreras de la Nacho ha permitido mantenerlo; a lo mejor haya que buscar un auditorio mayor próximamente: el cuento cuántico, cada día más seductor por lo inverosímil, es demasiado importante para dejarlo en manos de charlatanes.
La tercera actividad apenas se inicia, con un Nanotaller dirigido a docentes de secundaria en ejercicio. Quien desee puede acceder libremente al material que será suministrado. Pero el mensaje que deseo dejar antes de llevarlo a la práctica lo quiero expresar explícitamente: nanotecnología es el ambiguo o equivocado término mercantilista con que designan en el mundo entero la nueva revolución tecnocientífica, sobre cuyas consecuencias, buenas y malas, debería informarse a todo el mundo. En la convocatoria se expresa:
El mundo nanoescalar actualmente ofrece una oportunidad incomparable para dar una visión unificada de las ciencias, no solamente las naturales, a saber, física, química, biología, ciencias de la tierra, sino también campos interdisciplinarios, entre los cuales destacan las ciencias del medio ambiente. Hoy se habla no solamente de la nanotecnología, para algunos el gran paradigma del momento, sino también de nanoética, nanobioética, amén de nanofísica, nanoquímica, nanobiología, nanoambiente, etc.

El tema da para muchas reflexiones, pero sobre todo, para el diálogo de saberes que se requiere en este nuevo siglo. La nueva alianza de Prigogine y Stenger nace de la preocupación por la aparente contradicción entre las dos culturas. En el siglo XXI, esa nueva alianza nos obliga a hablar un lenguaje que todos entendamos. Pero sobre todo, a un esfuerzo de todas las ciencias por reforzar el diálogo de saberes, hoy limitado al enfoque economicista de mercado. Sea el cincuentenario un punto de reflexión y de partida.

martes, 6 de septiembre de 2011

Abono para los parques de la creatividad

Raúl Cuero estuvo en Colombia y nos dejó valiosas enseñanzas. La de más fácil acceso se encuentra en la entrevista que le hicieran en EL ESPECTADOR:
Nunca planeo un invento
(http://www.elespectador.com/impreso/unchatcon/articulo-297193-raul-cuero-nunca-planeo-un-invento) Hace poco menos de 4 años fue galardonado por la NASA como resultado de una investigación en la que con un material sintético similar en 80 por ciento al suelo de Marte demostró sus propiedades purificadoras frente a agentes radiactivos. "Soy de los primeros en demostrar que el suelo de Marte tiene una gran importancia en la tierra para eliminar sustancias químico tóxicas y material radionuclear", declaró entonces. En efecto, sus resultados pueden aprovecharse en el planeta Tierra pueden ayudarnos a sobrevivir en condiciones adversas, como las que nosotros mismos estamos creando. Su mayor orgullo es el
Parque de la Creatividad
, lugares que apoya en diversos continentes para que jóvenes de escasos recursos puedan desarrollar y aprovechar su creatividad. Pensando en ellos, en la posibilidad de incrementarlos por doquier en Colombia, nos alegra la posibilidad que tenemos de convertir nuestro Programa de Inclusión y Talento en el Aula, PITA, en lugares de cultivo, en donde se abona con estrategias ludo-pedagógicas el cerebro de niños y niñas para que desarrollen sus TIC, el Talento, el Ingenio y la Creatividad.

jueves, 21 de julio de 2011

¿Otra vez Colombia al filo de la oportunidad?

El papel fundamental de las universidades en el desarrollo económico y social del país no lo puede definir la empresa privada.

Este principio es el eje central de las propuestas presentadas por la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún) y el Sistema Universitario Estatal (SUE) a la ministra de Educación, María Fernanda Campo, el pasado 23 de junio, como respuesta al proyecto de reforma a la Ley 30 de 1992 del Gobierno nacional.
Contra viento y marea, el ministerio insiste en que la Educación Superior tendrá su "ánimo de lucro".
Desde diversas organizaciones profesorales se han manifestado muchas voces en contra de tan absurdas pretensiones.
Si los parlamentarios tuvieran en mente un ingreso seguro de Colombia al siglo XXI, es decir, a las verdaderas sociedades del conocimiento, esta sería una nueva oportunidad.
Para mayores detalles, mírese lo que ha pasado en Chile.
También remitimos al lector a la reciente publicación de APUN (Asciación de Profesores de la Universidad Nacional), disponible en:
http://www.apun.org/documentos/APUNtes%20No.30.pdf

miércoles, 20 de julio de 2011

La educación que queremos para la generación de los bicentenarios

Como anillo al dedo me llegó una supuesta entrevista que "O Globo" de Sao Paulo hiciera al capo Marcos Willians Herbas Camacho, conocido en el hampa brasileña como “Marcola”, líder del "Primeiro Comando da Capital" (PCC, organización criminal brasileña).
Quienes deseen indagar un poco más sobre la supuesta entrevista y su origen o leerla completa, pueden visitar:
http://hunna.org/el-erudito-discurso-del-mal-la-falsa-entrevista-a-marcola/
Quien lea entre líneas el texto o los comentarios alrededor del mismo en este enlace o similares enlaces, podrá concluir lo que yo:
El problema de fondo en esta Sociedad del Conocimiento es una educación, no ya de calidad, sino de excelencia, donde este último calificativo también lleve a otra característica relacionada, la ética, por ende la no exclusión. O si lo prefieren, E (a la tres menos 1)(discúlpenme: quienes me conocen saben que soy físico teórico, es decir, gusto de expresiones matemáticas):
EDUCACIÓN EXCELENTE Y ÉTICA SIN EXCLUSIÓN, ES DECIR, PARA TODOS Y PARA TODAS.

En el enlace se afirma que un cineasta y periodista brasileño, Arnaldo Jabor, aprovechando una leyenda, según la cual Marcola lleva leídos 3.000 libros, lo hizo elaborar un discurso erudito.
He extraido lo esencial de las imaginarias declaraciones:
“Ustedes nunca se ocuparon de la pobreza cuando era fácil resolverla”.
“Nosotros éramos noticia, solamente, cuando había derrumbes en los morros”.
“Ahora nosotros somos ricos gracias a la droga, y ustedes están muertos de miedo”.
“Con 40 millones de dólares, en la cárcel se manda. Con ese dinero, la prisión es un hotel. ¿Qué policía va a destruir esta mina de oro?”.
“Ustedes no pueden venir a matarme en la cárcel. En cambio, yo puedo mandar a matarlos allí afuera”.
“En las favelas hay cien mil hombres-bombas”.
“Ya no existen los proletarios explotados. Ahora hay una masa cultivada en el barro, que se ha educado en el más absoluto analfabetismo y está diplomándose en las cárceles”. (El resaltado es mío.)
“Es la post-miseria, que genera una cultura asesina, asistida por la nueva tecnología: satélites, celulares, Internet, armas modernas”.
“Es ahora cuando ustedes empiezan a tener conciencia social. Pero ya es tarde”.
“¿No vieron el tamaño de las 560 favelas de Río? ¿No sobrevolaron nunca en helicóptero la periferia de San Pablo?”.
“No tienen solución. Necesitarían muchos miles de millones de dólares, y ni eso alcanzaría, sin un profundo cambio psico-social en la estructura del país. Es imposible”.

Mañana, 21 de julio, el día después, con motivo del séptimo aniversario de Buinaima, décimoséptimo del Informe Conjunto de los 10 Sabios, Colombia al filo de la oportunidad, publicaré un análisis apenas obvio del texto.
Entonces podremos sacar conclusiones: ¿cuál es la educación que queremos para ésta, la generación de los bicentenarios?