jueves, 20 de julio de 2017

UN DÍA DESPUÉS DE LA INDEPENDENCIA… dos años después del 7/08 (en 2019)

 Francamente:(lea texto completo de Juan Gossaín en el enlace)

¿Lo del 20 de julio fue una revolución o una pelotera?
Se acaba de conmemorar el aniversario número 207 del Grito de Independencia (20 de julio de 1810). Todo parece indicar que no hay mucho que celebrar. Al grito le siguió La Patria Boba. Ahora tenemos la de los vivos (ladinos y corruptos que viven de los bobos). El Congreso (y con él la República de Colombia) atraviesa por una de sus peores crisis de institucionalidad. Dentro de dos agnos se celebrará el segundo bicentenario de la Batalla de Boyacá, un acontecimiento quizá más memorable.  Para entonces, si el Centro Democrático no ha hecho trizas el Proceso de Paz y Reconciliación, habrá razones más contundentes para festejar.
Este agno se está celebrando el Sesquicentenario de la Universidad Nacional de Colombia, y a pesar de las vicisitudes de la historia, de las dificultades que afrontamos en nuestra Alma Máter por la falta de visión de quienes manejan el Estado y sus instituciones, el acontecimiento de creación de una universidad multidiversa como la nuestra bien vale la pena recordarlo y aprovecharlo para repasar su historia y repensar el futuro de una institución patrimonio de todos los colombianos.
Reiteremos que en dos agnos estaremos celebrando el bicentenario de la creación de la Gran Colombia como república independiente y estado soberano, resultado del Congreso de Angostura de 1819. Qué tanto de esto se ha logrado no es el balance que me proponga hacer en este espacio. Solo quiero llamar la atención sobre una celebración de gran trascendencia histórica que se avecina y sobre lo cual todavía no se ha escrito lo suficiente.
Otro acontecimiento de menor relevancia que podría ayudarnos a construir la Carta de Navegación para lo que queda de 

domingo, 28 de mayo de 2017

CAMBIO DE ACTITUD contra MIEDO AL CAMBIO

Gracias a un mensaje que parecía de autoayuda y que estuve a punto de enviar a la papelera sin abrir, tuve oportunidad de escuchar un acertado diagnóstico hecho sobre nuestra realidad, cuando en realidad se estaban refiriendo a otra, la mexicana. Se trata de una conferencia de Carlos Kasuga Osaka, supuestamente colombiano, en una presentación denominada CAMBIO DE ACTITUD (su charla no se tituló de esa manera). Kasuga es un exitoso empresario mexicano-japonés, presidente de Yakult. Se lee en la transcripción apócrifa de su conferencia , y eso es lo que rescato: 
Analizando las diferencias entre Japón y Colombia, veo cuatro importantes: la educación, actitud ante la naturaleza, la religión y actitud ante la vida misma. (Compárese con el original, Kasuga2017.)

Aunque la transcripción no es fiel (el conferencista compara con México), el dictamen resulta válido. En torno a la educación, no cabe duda. Salvo los países más atrasados del planeta, aunque el MEN diga lo contrario, Colombia seguirá ocupando por ahora las últimas posiciones. Afirman desde allí que estamos mejorando: todo es relativo. Frente a la naturaleza, el riesgo de convertir nuestra patria en un desierto es inminente. Así es el patriotismo de nuestros dirigentes. No opino sobre la religión, pero no cabe duda que la del colombiano promedio es religiosidad, simple apariencia. Es la actitud ante la vida, o mejor,  el actuar o reaccionar frente a los problemas de todo tipo, lo que me interesa destacar antes de resaltar un aspecto que me llamó la atención en la versión original, no mencionado en la modificada. El carácter, como dirían los psicólogos, es determinante para actuar privada o colectivamente, y depende en esencia de la educación, más que de la religión. Sobre aquella seguiremos escribiendo porque es la apuesta más importante para Buinaima. Debería serlo para Colombia, pero terminará el cuatrienio de paz, equidad y educación sin que en definitiva se logre alguno de los tres puntos del programa para la reelección de Santos. El Ser Pilo Paga, financiación para la universidad privada y lo contrario para la pública, fue el triunfo más prominente de una política educativa equivocada, inequitativa, que para nada contribuirá a la paz y la convivencia.
Volvamos al último punto destacado arriba. Requerimos un cambio de actitud para resolver nuestros problemas centenarios. Por siglos hemos permitido que la clase dirigente, la misma o renovada, continúe en esencia sin cambiar. Es increíble que por más de un siglo siga sin resolverse el problema de la tenencia de la tierra. Las FARC intentaron por más de medio siglo un camino que no dio resultado y empeoró las cosas para el pueblo. De seguro el ELN reconocerá también los errores cometidos en ese medio siglo de existencia.
Insistamos sobre el carácter. Sin cambio mental no hay cambio posible. La educación que solo aporta información y conocimiento es un fracaso, hoy más que nunca, en la era de la información. No es el qué sino el cómo. Dice Kasagu en la conferencia original, refiriéndose a su campo de acción:

Existen tres pasos para ser un empresario exitoso: bien ser, bien hacer y bien estar. Eso es requisito para el bien tener; por favor no busquemos el tener rápido y fácil sin haberlo hecho debidamente, el daño personal y social es enorme.
La transcripción de su mensaje no es literal, solo el espíritu del mensaje, una reflexión que ojalá llegara a nuestra corrupta clase dirigente. El problema de fondo está en la educación. Dejo al lector en libertad de visitar los enlaces suministrados para los detalles y una mayor explicación, no sin antes terminar con una invitación.

Cuando se fundó Buinaima hace 13 años, se hizo con el propósito de «Conformar en Colombia un nuevo ethos», en conmemoración del famoso informe de la denominada Misión CED (Ciencia, Educación y Desarrollo), Colombia al filo de la oportunidad. Traducido a un lenguaje más llano, se trata de generar nuevas formas de pensar, sentir y actuar. En eso se resume lo que debe ser la esencia de la educación, de todas las épocas y de todas las regiones, de las religiones y de los países, incluso al margen del tipo de gobierno que escojan o impongan. 
Requerimos con urgencia de una educación que logre un cambio de actitud y que gracias a eso permita cambiar las instituciones: estas no cambian solas, pero en la época actual se requiere de instituciones que aprendan permanentemente. La educación que se imparta debe ser tal que logre también la renovación permanente de la clase dirigente: todo lo que la actual (ya centenaria) haga es para mantener el statu quo. Las reivindicaciones y justas reclamaciones de los maestros se quedarían cortas si solo se redujeran a las económicas. Su movimiento y el apoyo popular que reciba debe conectarse con la discusión que ahora se da sobre el nuevo Plan Nacional Decenal de Educación (PNDE) que por ley el Estado tendrìa que acoger para el periodo 2017-2027, no solo para el 2025 cuando supuestamente Colombia será la más educada en América Latina (ja/ja).
El «Foro Permanente de Ciencia y Educación para el Desarrollo y la Paz», al que pertenece Buinaima al lado de cerca de un centenar de organizaciones de carácter académico y educativo, ha elaborado lo que deben ser los lineamientos del nuevo PNDE. Esperamos que el MEN acoja las recomendaciones que por cerca de seis meses se han propuesto en un ambiente de discusión seria al más alto nivel académico.

viernes, 17 de febrero de 2017

CÓMO ATENTAR CONTRA LA PAZ CON UN PREMIO NOBEL

En ocasiones los premios Nobel para la paz se dan anticipadamente, lo que no ocurre por supuesto con los de literatura, física, química, fisiología, ni siquiera con los de economía.
Los casos más recientes tienen nombre propio: Barak Obama y Juan Manuel Santos. El primero anunció durante su campaña que iría a desmontar la Prisión de Guantánamo, un espacio deningrante en un lugar equivocado. Obama terminó su mandato y Guantánamo sigue ahí, tan campante. Pero es más: fue la política equivocada de Obama en el terreno de los inmigrantes (permitió la persecución y hasta la deportación), su mal manejo del Obama Care, y otras concesiones en donde no se pueden hacer concesiones a la derecha reclacitrante, lo que permitió la subida de Trump. Sobre el traspaso de poder Obama-Trump puede arrojarse mucha tinta, lo cierto es que podríamos ir hacia la tercera conflagración mundial, una tragedia que sería mucho pero que cualquiera de las dos anteriores.
Juan Manuel Santos anunció durante su campaña de reelección trabajar incansablemente por la paz. Pero como todas las promesas de personas de su clase, terminan haciendo todo lo contrario. No importa que la paz finalmente haya tenido que ser aprobada por fast track, el hecho de bulto es que esa paz así no nos va a servir. Una paz en la que, sin haberse empezado a la concentración de guerrilleros en las zonas previstas para ello, ya habían visto el asesinato de cientos de líderes sociales.
Ahora le tocó el turno a la educación.

domingo, 5 de febrero de 2017

ERA TRUMP (de trampa): UNA MIRADA DESDE LA SOCIOFÍSICA… CUÁNTICA

CUANDO UN NARCISO DIRIGE EL DESTINO DEL MUNDO
ese mundo está en peligro de colisión, mucho más si el narcicismo está acompañado de la estupidez.
Es posible, mas poco probable, que en un futuro remoto a la era que vive Estados Unidos hoy y que afecta al mundo entero, ahora mismo a sus vecinos del Sur que otrora fueran dueños de una tercera parte de ese enorme territorio, se le reconozca todavía con ese nombre: Era Trump. Me alegra pensar que en rigor de lo que se trata es DEL DERRUMBE DEL NEOLIBERALISMO Y DEL COLAPSO DE LOS AUTORITARISMOS. O a la inversa: El colapso del neoliberalismo y el derrumbe de una hegemonía. Procediendo por el método de reductio ad absurdum, se encontrará finalmente un nuevo rumbo no solo para esa nación sino también para el sapiens. Esa sería una excelente noticia y habría valido la pena la dolorosa experiencia. A lo mejor en la historia de ese país y de rebote en el resto del globo se mire aquello, con Estupor, como Una terrible pesadilla: la globalización es imparable. Si los pronósticos más pesimistas se cumplen, nos consuela pensar que a ese tipo de debacles mundiales suelen sucederle periodos de avances formidables de la humanidad en las ciencias, en las artes, en las tecnologías, en nuevas formas de ver e interpretar el mundo, en el reconocimiento de valores trascendentales que se incorporan al saber ancestral. Ha habido en las últimas décadas progresos científicos y tecnológicos, también filosóficos y artísticos, que podrían hacer del futuro próximo de la humanidad una era o periodo promisorio. A lo mejor llegue, después de la tormenta, un tiempo más largo en que la especie merezca el calificativo de sapiens sapiens que se anticiparon a darle los paleontólogos del siglo pasado. Hace 20 años Margulis y Sagan propusieron el de insapiens insipiens. El personaje de marras es un buen exponente de esa especie. No creo, pues, en el calificativo empleado por un gran historiador judío que escribió recientemente el texto Homo Deus.
Me prometí no utilizar en este texto ese apellido que al pronunciarlo bien en lengua anglosajona suena como trampa en español; por coincidencia curiosa, en inglés tiene acepciones más negativas que positivas: es modificación o alteración fraudulenta de triumph, triunfo, victoria; originalmente significó una victoria decepcionante; es también el juego de cartas que supera cualquier otra opción; pero es más bien una forma de obtener la victoria sin escrúpulos, ganar con juego sucio, por lo que juzgo adecuado el título dado a esta columna para imaginar lo que viene.
Los protagonistas principales en los autoritarismos de todo tipo han tenido una característica común: el narcicismo. Sus aliados a menudo son narcisos. No sabría qué decir de quienes los siguen. Pero es precisamente ahí donde entra en escena la teoría de juegos… cuántica. El inesperado resultado del plebiscito en Colombia, incidentalmente por la misma época en que se produjo el Brexit en el Reino Unido y, poco después, el resultado electoral (minoritario, valga la aclaración) en Estados Unidos, son ejemplos que ilustran los extraños comportamientos, si bien no cuánticos, dignos de un análisis semejante.
En el diario español EL PAÍS de hace poco más de un mes un columnista hacía una interesante comparación entre el magnate norteamericano y el fundador de Wikileaks. Y es que Assange terció en la campaña en forma tal que el vencedor declaró sin escrúpulos: Amo a Wikileaks. Lo que destaca el columnista es la característica fundamental de los dos: el narcicismo. Hemos conocido alianzas similares en campañas presidenciales recientes en Colombia. Una conclusión salta a la vista: se puede ser a la vez pro y anti, como ocurre con el gato cuántico de Schrödinger, vivo y muerto al mismo tiempo. Es como decir genio imbécil. ¡Vaya contradicción! Idiot savant es un término aceptado en psicología del desarrollo; pero ese es otro asunto.
En una jugada maestra de ajedrez internacional, el presidente ruso estableció un entrelazamiento cuántico perfecto con su homólogo norteamericano. Por eso ahora cada uno sabe lo que le pasa al otro o la ficha que moverá su aliado en respuesta a cualquier jugada, porque están en correlación no local perfecta, en riguroso entrelazamiento cuántico.
No solo desde el Departamento de Defenda, también desde Hollywood, hay severas críticas al nuevo esquema de seguridad de Estados Unidos. La más sonada ha sido la de Angelina Jolie. Más significativo quizá fue el discurso de Meryl Streep con ocasión de la entrega de Globos de Oro 2017, en el que no menciona al protagonista principal  por su nombre. Artistas de verdad (no hago referencia a los que son simples comerciales o comerciantes), creadores que se respeten, investigadores que presuman de objetividad, no se prestarán para hacerle el juego a un imbécil narcisista. Pido disculpas por utilizar un epíteto tan fuerte. Sirva la oportunidad para aclarar que el segundo calificativo está a menudo cargado de genialidad. Por eso resulta todavía más paradójico, otro resultado extraño del juego de probabilidades, que pueda calificarse de idiota a quien ocupa una posición tan importante para el mundo entero. Algunos creen firmemente que ese loco (muy cuerdo a la vez, por un extraño comportamiento cuántico que se explica invocando el principio de superposición) no terminará su periodo.
Si se mira con atención la planilla de asesores y de cargos principales escogidos por el actual presidente norteamericano, se concluiría que han sido puestos allí para causar el mayor daño posible. Ilustrémoslo con dos casos que no han sido suficientemente resaltados por la prensa, particularmente el primero. La encargada de la cartera de educación no cree en la educación pública. El encargado del medio ambiente no cree en el cambio climático. Saquen ustedes sus propias conclusiones. Varios premios Nobel en las diversas categorías ya se han manifestado públicamente. Les remito a un blog que desde hace unos años sigo con devoción: ciertaciencia.blogspot.com. Sí, la ciencia es política: ese es el título de la entrada. La lluvia de críticas, ante los esfuerzos por volver realidad sus absurdas propuestas de campaña, sigue sin parar en el mundo entero.
¿Y en Colombia qué pasará? Otro juego cuántico digno de la sociofísica y de la econofísica. Por fortuna, aunque no de la mejor manera, los Acuerdos de la Habana han podido seguir avanzando, en medio de las vicisitudes de un país convulsionado por los diarios acontecimientos que atentan contra la convivencia pacífica. Ahora que el fantasma de las FARC no puede invocarse para explicar los descalabros económicos del sistema y se acepta que la corrupción causa más daño que la violencia, aunque son hermanas entrelazadas, resulta imaginable para el futuro de nuestra nación un mundo mejor.  Este es el año del Sesquicentenario de la Universidad Nacional de Colombia. Nuestra Alma Máter tiene mucho que contribuir en el proceso de consolidación de la paz, aunado estrechamente al desarrollo científico y tecnológico, un desarrollo que sea a la vez humano, integral, equitativo y sustentable, DHIES. Los acuerdos de paz deberían servir para que tengamos la segunda oportunidad sobre la tierra que no tuvo “la estirpe desgraciada de Aureliano Buendía”. Con motivo de la celebración del segundo centenario de la Universidad de Antioquia, inicialmente “Colegio Nueva Fundación de San Francisco”, el gran maestro y Nobel de literatura Gabriel García Márquez escribió un elocuente texto que sigue sirviendo de aliento en momentos difíciles, como lo es sin duda alguna la época actual. Su discurso, «La Patria amada, aunque distante», se leyó durante la ceremonia inaugural del Simposio Internacional: Hacia un nuevo contrato social en ciencia y tecnología para un desarrollo equitativo. De él destaco:
que el mal que nos agobia ha de durar mucho menos que el bien y que sólo de nuestra creatividad inagotable depende distinguir ahora cuáles de los tantos y turbios caminos son los ciertos para vivirlos en la paz de los vivos y gozarlos con el derecho propio y por siempre jamás.”
Para la generación joven llamada a cambiar el rumbo de nuestra nación, y quienes están inscritos en esta asignatura son dignos representantes de ella, es desconocido que hace ya casi un cuarto de siglo se hizo en Colombia una propuesta que se denominó Colombia al filo de la oportunidad. De ahí surgió, una década después, una organización que represento y que tiene un significativo nombre: Buinaima. Por ese único encargo y tal vez por ser uno de los más viejos profes de la Nacho pertenezco o me muevo también en otros grupos; en particular formamos parte del Foro permanente de ciencia y educación para el desarrollo y la paz. Es una pena que en Colombia la ciencia y la educación sean dirigidas por los políticos de turno. Es una vergüenza que a los cacareados discurso del postconflicto, en un tema tan crucial para la paz como lo es la educación se pretenda utilizar la difusa política del fast track … parece que también en la política científica.
Sea, pues, el momento para comprometerme con ustedes, queridos estudiantes del curso Cuántica para todos y para todo, a invitarlos a que examinen, dentro de la teoría de juegos cuánticos, al menos guiados por tan complejo malabarismo, la situación que se vive en el mundo entero, pero especialmente en lo que nos afecta. Para simplificar, les doy un resultado posible: el colapso del neoliberalismo y  el derrumbe de un imperio. De lograr una explicación a lo que está pasando, estarían ustedes inaugurando el nacimiento de una nueva ciencia: Sociofísica cuántica. Por ahora les hago entrega del primer tomo de una pentalogía que estoy empeñado en escribir: Quantum Sapiens I. (Puedo enviarlo en pdf a quien lo solicite.) Bienvenidos con todas sus críticas y sugerencias a este curso que hoy empieza con un nuevo formato.