viernes, 20 de julio de 2012

SEGUNDA MISIÓN DE SABIOS

Hace exactamente 18 años, el 21 de julio de 1994, fue dado a conocer públicamente el Informe Conjunto de la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, denominada por los medios «Misión de Sabios». Más de 1500 firmas de académicos e investigadores respaldarían una «Segunda Misión de Sabios». En efecto, en vez de mejorar, después de la ley 1286 de 2009, supuestamente destinada a fortalecer el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, el papel de Colciencias ha desmejorado y los recursos que se destinan a los grupos de investigación son menores. Ello en abierta contradicción de lo que se esperaba con una nueva ley de regalías. Conclusión: las leyes no bastan, se requiere de una verdadera política de Estado. Quienes deseen respaldar la carta enviada a Presidencia de la República, todavía pueden hacerlo en el enlace: https://docs.google.com/spreadsheet/embeddedform?formkey=dElXWXdHNGNlY2QzMnd2c GE1NENXTFE6MQ El texto completo de la carta es el siguiente: Doctor JUAN MANUEL SANTOS Presidente de la República Bogotá D.C. Respetado Señor Presidente: La comunidad académica y científica y las instituciones que desarrollan investigación en el país habíamos recibido con beneplácito su propuesta de incrementar los recursos para la ciencia, la tecnología y la innovación, y de asumir a la innovación como una locomotora clave para el desarrollo del país. Pensábamos que así se daba cumplimiento, al menos parcialmente, a la vieja aspiración de superar el bajo gasto nacional en la búsqueda de nuevo conocimiento, y que además de fortalecer la investigación científica y la formación de alto nivel se buscaría una mejor aplicación de este conocimiento para responder a los retos del desarrollo económico y social del país. Nuestra visión optimista se completaba con la idea de ver desarrollada la Ley 1286 de 2009, pues ésta carecía de recursos y demandaba esfuerzos importantes para consolidar una nueva institucionalidad que favoreciera el desarrollo científico y tecnológico en el país. Como se desprende de la Ley 1286 y ha sido la tradición de las últimas décadas en el país, es Colciencias la entidad líder en la definición de política del sector y en la implementación de estrategias de fomento a la investigación y la innovación. Por eso pensábamos que, como se ha logrado en otros países con la entidad que tiene a cargo este rol, Colciencias sería fortalecida para responder a los nuevos retos, tanto en su capacidad institucional como en su presupuesto. Lamentablemente, dos años después nos encontramos con un panorama desalentador y apreciamos que a los anhelos de ver fortalecidas las actividades de ciencia y tecnología, el país se encuentra en un momento crítico que pueda dar al traste con lo que se ha construido en este frente en las últimas décadas y que puede llenar de frustración a una masa creciente de profesionales y grupos y centros de investigación con capacidades para generar nuevo conocimiento de talla mundial y aplicarlo para beneficio del país. A pesar de lograr un aumento importante de recursos, gracias a la destinación del 10% de las regalías para ciencia, tecnología e innovación, lo cierto es que la forma como se plantea la asignación de estos recursos y la visión que se impone en el alto gobierno sobre la innovación y su manejo como política pública, Colciencias y las instituciones de investigación del país quedan relegados, ocasionando efectos negativos sobre la confianza y la credibilidad en la política científica y tecnológica. Queremos conservar la esperanza de mejorar este panorama y despejar el futuro para que Colombia cuente por fin con el número de científicos, de publicaciones, de patentes y de invenciones, entre otros indicadores relevantes a los que suman la transferencia de tecnología y la apropiación social del conocimiento, que le permitan superar el subdesarrollo y prepararse para ingresar a las ligas de los países desarrollados, como es el caso de la aspiración que usted ha propuesto para que Colombia sea parte de la OCDE. Por esto, Señor Presidente, lo exhortamos a revelar su voluntad política para fortalecer a Colciencias y liderar la salvaguarda de la institucionalidad propia del sector buscando una recuperación de la confianza y la credibilidad por parte de la comunidad científica y de la clase empresarial. Estamos seguros que el Señor Presidente comparte la imperiosa necesidad de responder a los desafíos de la economía del conocimiento con una clara política nacional de ciencia, tecnología e innovación, un incremento de recursos financieros para apoyar la investigación en el país, una clara articulación entre el fomento a la investigación y los procesos de innovación tanto en el sector productivo como social, y la participación en la formulación de esta política de los principales actores sociales, como es el caso de la comunidad científica y del sector empresarial y otros usuarios del conocimiento. Conocemos la sensibilidad del Presidente frente a estos temas y por eso confiamos en que atenderá nuestro reclamo, el de cientos de investigadores y de las instituciones dedicadas a la investigación, para avanzar con firmeza en la realización de los sueños que desde hace dos décadas quedaron plasmados en el informe de la misión de Ciencia, Educación y Desarrollo. Al verse abocado a designar un nuevo director en Colciencias, consideramos trascendental que en ese cargo sea nombrada una persona que además de tener todo su apoyo y una línea de comunicación directa, pueda interactuar fácilmente con las demás instancias del gobierno nacional y que sea reconocido por la comunidad científica nacional por sus ejecutorias y por liderar una línea de pensamiento para el desarrollo científico-tecnológico y de fomento a la innovación. Cuenta el gobierno con nuestra capacidad de diálogo y de formulación y análisis de propuestas para avanzar en la consolidación del sistema nacional de ciencia tecnología e innovación, por lo que recordamos la importancia de conformar una nueva misión de sabios o de notables que pueda dar luces para la formulación de una política de Estado en la materia. Luego de preparar esta comunicación, convocamos de manera especial a representantes de las instituciones que desarrollan investigación, a investigadores e integrantes de los grupos y centros de investigación del país. Producto de esta convocatoria, alcanzamos el respaldo de cerca de 1.400 personas que manifestaron su adhesión a la carta por vía electrónica. Adjuntamos la lista de estas personas y conservamos en archivo la identificación de su correo electrónico para mantener el diálogo en torno a este tema. La adhesión al texto se mantiene abierta, por lo que más adelante podemos informarle de las novedades sobre el particular. Con toda consideración y respeto por el Señor Presidente, manifestamos nuestra disposición para exponer en detalle nuestros argumentos y propuestas para el país, así que de estimarlo conveniente puede fijar una audiencia para recibir una comisión de los firmantes. Julio 17 de 2012

4 comentarios:

  1. Excelente iniciativa, ojalá esto ayude a la creación de un ministerio para el sector, cosa que es imperativa para una política sostenible.

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  2. Me dedique por completo a la Investigacion desde la perspectiva personal y estaba convencido, que yo era el "Único" que habia notado las enormes deficiencias de Colciencias, en la organizacion, propósitos y resultados, en relacion a la asignacion de los fondos y en la comprensión de lo que verdaderamente es Util y Urgente, dentro de un programa bien establecido de Investigaciones.

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  3. Me parece que adicionalmente al nombramiento de una persona que cumpla con los requisitos propuestos en la carta, aquélla debe tener consciencia de la importancia de la pertinencia de la investgación para el país, y en este sentido me refiero a la sociedad colombiana en su conjunto.
    Me parece que las regalías se han vuelto una especie de "piñata" para los diferentes entes del estado y los políticos de turno; si esto es cierto, probablemente al final de 20-30 años tendremos los daños en el ecosistema, los huecos de los minerales extraídos, mayor desigualdad social, unas cifras "mostrables" por parte de los economistas, más "papers científicos" en revistas indexadas, más doctores y maestros en ciencias pero la sociedad colombiana con los mismos problemas.
    Creo que un país de 46 millones de habitantes, con una base étnica, social, religiosa y un sitio privelegiado en el planeta no puede apuntar a un modelo como el chino o hindú de la actualidad, con gigantescas desigualdades, con una masa crítica importante de científicos y con altísimos niveles de contaminación ambiental.

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  4. Todas estas recomendaciones del sector académico "caen en saco roto", porque no se percibe una política de Estado coherente con el nivel de desarrollo que queremos imprimirle a la sociedad colombiana. Esta afirmación basada en la ausencia de un plan de acción de cómo resolver el problema cental de establecer una estrecha interacciión entre ciencia y tecnología, puesto que no hay convicción en nuestra clase dirigente y en los empresarios de que "la ciencia de hoy forma la base de la tecnología del mañana"

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