domingo, 13 de noviembre de 2011

Reflexiones Pedagógicas

a partir de unas reflexiones sobre la educación.

Seguirá(n) siendo tema de actualidad por algún tiempo la(s) propuesta(s) de reforma a la Ley 30 sobre Educación Superior. El ejemplar movimiento estudiantil que llevó al Gobierno Nacional a retirar (temporalmente), y a lo mejor al Congreso a ahondar sobre el tema educativo en su conjunto, eso quisiéramos, marca un hito histórico. Así me atreví a sugerirlo hace un mes en este mismo espacio. A aquel hecho se han referido comentaristas de todas las tendencias y no es para menos. Para algunos (Alejandro Gaviria), querer educación gratuita es voracidad (sic). Para otros (Eduardo Sarmiento, Francisco Cajiao y muchos más), es la única posibilidad de que los estratos de bajos recursos tengan acceso a una educación de calidad, y por ende puedan contribuir al desarrollo a escala humana. El saliente rector de la Universidad de los Andes, Carlos Angulo, asegura que la mejor forma de aumentar la cobertura es frenar la deserción: “Además de financiar matrícula, los estudiantes necesitan un sistema de bienestar universitario que les permita aliviar sus necesidades básicas de alimentación, transporte y útiles”, agrega. La consigna que mejor refleja la filosofía del movimiento es contundente:
¡la educación es un derecho, no una mercancía!

No es lo mismo hablar de educación que de enseñanza o de pedagogía. En esta ocasión hago un llamado a reflexionar sobre lo último, anticipando que hoy en día la escuela debe referirse más al aprendizaje que a la enseñanza. Pero antes quiero llamar la atención de mis posibles lectores, una buena proporción de ellos educadores o estudiantes universitarios, para que extraigan, si no lo han hecho, el mensaje que encierra la reciente columna que publicara en el diario EL ESPECTADOR el escritor William Ospina sobre Educación, con mayúscula:
http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-310939-educacion
Sus reflexiones sobre la educación han sido frecuentes. Entre las que más me han impactado destaco su discurso en Buenos Aires en septiembre de 2010, cuando se presentó el texto definitivo de la OEI, «Metas educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los bicentenarios». “La educación que tiraniza y que irrespeta, la educación que masifica, es fuente de todos los fracasos y todas las violencias”, afirma sabiamente. He tenido también la oportunidad de escucharlo en algunos foros pedagógicos organizados por la Secretaría de Educación Distrital. Para Buinaima fue honroso publicar por primera vez su ensayo «Reflexiones sobre la educación» en 2006, en lo que constituyera una especie de declaración de nuestros principios: Conformación de un nuevo ethos cultural (http://www.ethosbuinaima.org/sedbogota/publicaciones/Conformacion_nuevo_ethos.pdf)

En esta ocasión, Ospina enfatiza: “Cada vez se esfuerzan más porque la educación nos convierta en ejecutores insensibles de tareas con las que no estamos comprometidos”. Si fuera frecuente encontrar entre los gerentes de las empresas personas verdaderamente creativas, la educación en todo el mundo tendría otras características; se estimularía más el desarrollo del talento, el ingenio y la creatividad; se insistiría menos en una formación de tipo técnico o tecnológico, a la que se llegaría por añadidura, pero con una mentalidad innovadora. Eso es lo que ocurre en Finlandia y, en gran medida, en Singapur y otros países que suelen tomarse como modelo educativo. El de Finlandia bien puede citarse, además, como modelo pedagógico.

Haciendo referencia al famoso discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford, en 2005, Ospina subraya cómo el fundador del segundo gigante de multimedia recomendaba que se prefiriera la intuición a los esquemas impuestos, de la misma manera que Einstein daba más valor a la imaginación que al conocimiento: “los encorbatados ejecutivos de las multinacionales y de sus satélites académicos no acertarán a explicar cómo fue que un hombre con esa mentalidad (la de Jobs), más poética que pragmática y tan científica como estética, se convirtió en un empresario tan exitoso, un innovador tan genial, y un hombre tan digno de respeto y de memoria”.

En su famoso discurso, Jobs aclara que nunca se graduó en la universidad y explica por qué: la universidad que eligió era casi tan cara como Stanford. “Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien”, remata Jobs. Moraleja: si con la reforma, tal como ha sido inicialmente planteada, se aspiraba a disminuir la deserción, el resultado habría sido todo lo contrario, particularmente si se reconoce que no todos los estudiantes de estratos económicos desfavorecidos podrán tener la oportunidad de sobreponerse y destacar como Jobs.

Sirva lo anterior de abrebocas para referirme al tema de esta nota. Si hay alguna razón fuerte para denominar a ésta La Sociedad del Conocimiento, más allá de los requerimientos de las multinacionales, esa es sin lugar a dudas el descubrimiento de que el talento no nace, se hace. De lo que no cabe duda alguna es que se nace con una cierta vocación que el buen pedagogo ayuda a descubrir desde temprano. En eso consiste esencialmente la pedagogía. Quien tuvo dotación para una determinada actividad intelectual y logró desarrollar el talento necesario para convertir su actividad en algo fecundo, sabe muy bien la ardua disciplina a que tuvo que someterse. Pero el empeño no habría sido suficiente si la pasión por lo que hace no le hubiera animado a llegar hasta el final. Por la misma razón la educación que masifica termina por excluir a la mayoría.

El talento se desarrolla, es la conclusión del párrafo anterior. Pero hay algo que debe subrayarse, no siempre reconocido: en principio todos y todas pueden, bajo circunstancias adecuadas, desarrollar su(s) talento(s). No podría, por brevedad, detenerme aquí en el cómo, por lo que recurro al interés del lector para visitar nuestra página, http://www.ethosbuinaima.org/sedbogota, construida con apoyo de la Secretaría de Educación del Distrito. Las estrategias sugeridas, 8 en total, se denominan estrategias ludo-pedagógicas. Son apenas el punto de partida para invitar a los docentes a la reflexión pedagógica y a los que tengan que ver con el asunto a comprometerse a fondo con una educación, no ya de calidad, sino de excelencia; no solo en el nivel superior, punto de llegada, sino desde el punto de partida, la educación inicial, a través de la básica primaria y secundaria; el nivel que se logre alcanzar en estas determina la efectividad de la primera y el desarrollo creativo e innovador del talento.

Mucho he reflexionado sobre cuál es la importancia de ampliar la cobertura en el nivel superior. La conclusión a la que he llegado es múltiple: 1) es requisito indispensable si se quiere ingresar a la sociedad del conocimiento; 2) es lo que permite a cada quien hacer su aporte en lo que destaca y sentirse realizado en ese nuevo tipo de sociedad para el siglo XXI; 3) es la única forma de competir dignamente en un ambiente globalizado, para que los beneficios no cobijen al 1 %. Podría seguir enumerando beneficios, pero prefiero hacerlo en próximas oportunidades.

lunes, 17 de octubre de 2011

EDUCACIÓN DE EXCELENCIA CON EQUIDAD, E3

Ahora que el TLC está de moda, deberíamos reflexionar sobre cuál es el papel de la educación en este tratado tan desigual. La conclusión puede anticiparse: si no seguimos el camino de quienes le han apostado a la educación (países como Finlandia, Australia, Singapur y Brasil, para escoger 4 casos diferentes), no tendremos mayor opción. Más que apostarle a vender barata mano de obra no calificada o subastar materia prima sin valor agregado, deberíamos hacer todo lo contrario. Ese debería ser el propósito inexorable de una verdadera reforma educativa. (Véase la entrada anterior, EDUCACIÓN, TEMA DE MODA.)

LA EDUCACIÓN, TEMA DE MODA CON EL TLC

Dos temas están de moda, la Educación Superior y el TLC. Me referiré a uno de ellos, el primero y prioritario, fuertemente conectado al segundo. No veo cómo afrontar los retos que trae este último si no nos hemos preparado concienzudamente para ello. En el tema de infraestructura física, es evidente que "nos cogieron con los pantalones en el piso". Pero no me ocuparé de ese asunto.

¿Recuerdan la historia de Steve Jobs? Pues bien, Steves Jobs no se dan silvestres. Quiero decir que por cada talento que se desarrolle en esa forma, habrá miles de adultos fracasados que ni siquiera se enteraron del talento que tuvieron. El sistema educativo vigente no brinda las mismas oportunidades a todos.

¿Qué significa fracasar hoy, cuando se habla de Sociedades del Conocimiento y de la Era de la Información? Es lo que estamos viviendo, un país desvertebrado, en el que creemos sobrevivir solamente con la innata astucia humana, tipo Nule.

Y por eso, la educación (lo mismo que la cultura) es modelo de equidad social, porque hace que desaparezca la desigualdad que está al comienzo. Antes de empezar su tarea, el maestro sabe algo que los estudiantes ignoraban. Si el maestro es bueno, al terminar su trabajo esa diferencia ha desaparecido y todos saben lo que antes sólo uno sabía. En el proceso de educación, dar es siempre recibir y enseñar es lograr que quienes eran desiguales se conviertan en iguales. Y mientras mejor sea el otro, mejor es uno mismo.

(Tomado del párrafo final de
http://www.jorgeorlandomelo.com/montaignemaestro.htm)

Ese era el esquema de Montaigne. El mismo Melo nos advierte que
el hombre no viene programado para producir resultados a partir de la información externa, sino que está programado para aprender, es decir para crear e inventar, a partir de lo que capta afuera, formas nuevas de actuar y nuevos conjuntos de reglas y procedimientos.

Es por eso que podemos transformar la adversidad en bonanza, como en gran medida hizo Singapur hace 4 décadas. Es el llamado que hizo La Misión a
conformar en Colombia un nuevo ethos cultural,
que recogiera Buinaima en el espíritu de
generar nuevas formas de pensar y de actuar.


Se equivocan quienes creen que UNA EDUCACIÓN SUPERIOR DE CALIDAD se logra sin una educación básica ídem. La Revolución Educativa, sin lograr la pretendida cobertura, fue un fracaso mayor en calidad. Otra vez remito al caso de Singapur, pero también de Finlandia y de Australia, en donde los docentes de la primaria tienen una excelente preparación y una adecuada remuneración. Los resultados saltan a la vista en las pruebas internacionales a que se someten; nosotros también nos sometemos, para constatar nuestro paupérrimo desempeño.

El Gobierno hizo mucha retórica inicial alrededor de la educación. Planteó el desarrollo en términos de locomotoras obsoletas y se olvidó que se requiere al menos de rieles por donde deberían ir esas viejas locomotoras, entre ellas la de la minería, con la que tantos desastres ecológicos se presagian y las nuevas que se anuncian con los TLC. Si se toma como modelo una educación de excelencia, podrán circular por esa vía no ya locomotoras a vapor sino trenes superexpresos como los que han diseñado algunos países orientales.

Para no abusar del lector, resumamos en una frase lo que debe ser una EDUCACIÓN EQUITATIVA Y DE EXCELENCIA, indispensable en los nuevos tiempos, si se quiere competir con éxito, como lo demuestran claramente los ejemplos citados, entre ellos el más cercano de Brasil.

Los males ya endémicos de pobreza, violencia, exclusión, corrupción, impunidad, inseguridad, desempleo, politiquería, nepotismo, ineficiencia (menciono solo 10 para limitarme al número que dicen azotó a Egipto) se pueden combatir con una EDUCACIÓN DE EXCELENCIA PARA TODOS Y TODAS. Esa educación envuelve otras dimensiones, que no solamente el aspecto técnico y científico, el desarrollo de un pensamiento lógico-matemático. Exige el desarrollo de la creatividad y de la innovación, no puede ser repetitiva. No se trata solamente de preparar para el trabajo. Por eso no pueden dejarse de lado aspectos tan importantes como la reflexión filosófica y la imaginación artística. En palabras de García Márquez, se requiere de una ética y también de una estética. Retomar la propuesta de la Misión de Sabios. ¿Quién va a acordarse de ello? En Buinaima sí, y por eso convocamos a recoger y enriquecer sus banderas en materia educativa.

El momento histórico que vive Colombia no puede desaprovecharse. Finalmente el Gobierno entendió (¿seguro?) que ánimo de lucro en educación superior es antónimo de calidad. La actual propuesta de reforma, dice la Ministra, garantizaría parcialmente cobertura con una educación privada que atendiera el 85 % de la demanda. ¡Hay que invertir los guarismos! Llevamos medio siglo de acumulación de la demanda en manos de instituciones privadas. Debemos trazarnos una clara meta en materia educativa, a materializar en los escasos 8 años que nos quedan antes del segundo bicentenario, el de La Batalla (7 de agosto de 2019). Para entonces, el Informe Conjunto de la Misión, Colombia al filo de la oportunidad, cumplirá 25 años. El movimiento por una Educación Superior de Calidad no excluyente debe extenderse a todo un programa en EDUCACIÓN EQUITATIVA DE EXCELENCIA, para poder competir en Tratados de Libre Comercio dentro de las Sociedades del Conocimiento. No puede haber marcha atrás. El intercambio de libre comercio no puede hacerse con mano de obra barata no calificada, sino todo lo contrario.

domingo, 2 de octubre de 2011

LA NUEVA ALIANZA EN EL SIGLO XXI

Recientemente tuve oportunidad de asistir al lanzamiento de una nueva serie
Ediciones Desde Abajo: Ciencia y Sociedad.

Se inició con la segunda edición de
TERMODINÁMICA Y COMPLEJIDAD
de Carlos Eduardo Maldonado.
El subtítulo, muy sugestivo, señala el carácter divulgativo de la obra:
Una introducción para las ciencias sociales y humanas.
Quienes conocieron la primera edición saben que este libro es un buen ejemplo del indispensable diálogo entre las dos culturas, día tras día más difícil, puesto que las ciencias, las naturales y las humanas o sociales, cada una por su lado, se han hecho cada vez más complejas; mientras que el lenguaje de las primeras se vuelve más formal, el de las segundas se torna más abstracto. Por paradójico que resulte, son precisamente las Ciencias de la Complejidad las que nos acercarán a un diálogo real y sincero.

Continuando la propuesta de Charles Pierce Snow contenida en Las dos culturas, John Brockman ha dado un cierto impulso a la Tercera Cultura con un selecto grupo de intelectuales. Pero quien verdaderamente dio lugar a ese nuevo humanismo fue Ilia Prigogine, particularmente con LA NUEVA ALIANZA, escrita con la colaboración de Isabelle Stengers. El texto de Maldonado permite una incursión a esa Nueva Alianza desde otro punto de vista.

Pierce fue físico, químico y escritor, pero terminó siendo lo último.
¿Quién no sabe que Ernesto Sábato se graduó como físico nuclear? Los horrores de la guerra le convirtieron en uno de los más descollantes miembros del club, del boom latinoamericano, aunque wikipedia lo ignore.
Albert Einstein escribió muchas obras de divulgación científica, aunque su clásico Significado de la relatividad no es propiamente para legos. Muy diferente, por sencillo y ameno, es el texto que elaboró conjuntamente con Leopold Infeld, La evolución de la física. Durante sus últimos años, crítico incansable de la guerra, Einstein escribió varios ensayos de corte filosófico.
Carl Sagan y otros científicos de las mal llamadas ciencias duras, siguiendo el ejemplo, han hecho lo mismo, y es eso lo que queremos destacar con esta nota.

No me referiré aquí a la Tercera Cultura o el Nuevo Humanismo en el Nuevo Orden Mundial, en el contexto universal. Me limitaré al caso colombiano. En forma completamente fortuita, por estos días en que se pone en tela de juicio el límite de velocidad impuesto por Einstein, la Carrera de Física (pregrado le llaman) de la Universidad Nacional de Colombia, pionera en nuestro país, cumple sus primeros cincuenta años. Ha habido muchos esfuerzos y tal vez pocos logros para que a la física se le otorgue en nuestro medio el status de ciencia aplicada que también tiene en todo el mundo, paralelo al de ciencia básica, quizá la más fundamental. Sea esta observación solo un pretexto para señalar que, al igual que otras ciencias básicas, la física nos ayuda a adelantar con mayor profundidad el diálogo a que hemos hecho referencia. Distingo entre ciencias de la complejidad y pensamiento complejo. El diálogo exige, de una y otra parte, entender el lenguaje del lado opuesto. Maldonado ha hecho una excelente labor en esa dirección.

En modo alguno sugiero que mi trabajo personal sea prototipo, pero quizá sirvan de ejemplo tres actividades que mi Alma Máter me ha permitido adelantar. A una de ellas, el Proyecto Ethos Buinaima, me he referido en repetidas ocasiones (esta columna es prueba de ello). En esta tarea he sido secundado por un selecto grupo de personalidades que se identifican con la urgente necesidad de conformar en Colombia un nuevo ethos cultural.
Las otras dos son más académicas, pero no menos importantes desde el punto de vista social. Cuántica para todos y para todo es un curso que se viene desarrollando desde hace más de 3 años en un auditorio mediano (con capacidad para 200 asistentes); el entusiasmo de estudiantes de todas las carreras de la Nacho ha permitido mantenerlo; a lo mejor haya que buscar un auditorio mayor próximamente: el cuento cuántico, cada día más seductor por lo inverosímil, es demasiado importante para dejarlo en manos de charlatanes.
La tercera actividad apenas se inicia, con un Nanotaller dirigido a docentes de secundaria en ejercicio. Quien desee puede acceder libremente al material que será suministrado. Pero el mensaje que deseo dejar antes de llevarlo a la práctica lo quiero expresar explícitamente: nanotecnología es el ambiguo o equivocado término mercantilista con que designan en el mundo entero la nueva revolución tecnocientífica, sobre cuyas consecuencias, buenas y malas, debería informarse a todo el mundo. En la convocatoria se expresa:
El mundo nanoescalar actualmente ofrece una oportunidad incomparable para dar una visión unificada de las ciencias, no solamente las naturales, a saber, física, química, biología, ciencias de la tierra, sino también campos interdisciplinarios, entre los cuales destacan las ciencias del medio ambiente. Hoy se habla no solamente de la nanotecnología, para algunos el gran paradigma del momento, sino también de nanoética, nanobioética, amén de nanofísica, nanoquímica, nanobiología, nanoambiente, etc.

El tema da para muchas reflexiones, pero sobre todo, para el diálogo de saberes que se requiere en este nuevo siglo. La nueva alianza de Prigogine y Stenger nace de la preocupación por la aparente contradicción entre las dos culturas. En el siglo XXI, esa nueva alianza nos obliga a hablar un lenguaje que todos entendamos. Pero sobre todo, a un esfuerzo de todas las ciencias por reforzar el diálogo de saberes, hoy limitado al enfoque economicista de mercado. Sea el cincuentenario un punto de reflexión y de partida.

martes, 6 de septiembre de 2011

Abono para los parques de la creatividad

Raúl Cuero estuvo en Colombia y nos dejó valiosas enseñanzas. La de más fácil acceso se encuentra en la entrevista que le hicieran en EL ESPECTADOR:
Nunca planeo un invento
(http://www.elespectador.com/impreso/unchatcon/articulo-297193-raul-cuero-nunca-planeo-un-invento) Hace poco menos de 4 años fue galardonado por la NASA como resultado de una investigación en la que con un material sintético similar en 80 por ciento al suelo de Marte demostró sus propiedades purificadoras frente a agentes radiactivos. "Soy de los primeros en demostrar que el suelo de Marte tiene una gran importancia en la tierra para eliminar sustancias químico tóxicas y material radionuclear", declaró entonces. En efecto, sus resultados pueden aprovecharse en el planeta Tierra pueden ayudarnos a sobrevivir en condiciones adversas, como las que nosotros mismos estamos creando. Su mayor orgullo es el
Parque de la Creatividad
, lugares que apoya en diversos continentes para que jóvenes de escasos recursos puedan desarrollar y aprovechar su creatividad. Pensando en ellos, en la posibilidad de incrementarlos por doquier en Colombia, nos alegra la posibilidad que tenemos de convertir nuestro Programa de Inclusión y Talento en el Aula, PITA, en lugares de cultivo, en donde se abona con estrategias ludo-pedagógicas el cerebro de niños y niñas para que desarrollen sus TIC, el Talento, el Ingenio y la Creatividad.

jueves, 21 de julio de 2011

¿Otra vez Colombia al filo de la oportunidad?

El papel fundamental de las universidades en el desarrollo económico y social del país no lo puede definir la empresa privada.

Este principio es el eje central de las propuestas presentadas por la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún) y el Sistema Universitario Estatal (SUE) a la ministra de Educación, María Fernanda Campo, el pasado 23 de junio, como respuesta al proyecto de reforma a la Ley 30 de 1992 del Gobierno nacional.
Contra viento y marea, el ministerio insiste en que la Educación Superior tendrá su "ánimo de lucro".
Desde diversas organizaciones profesorales se han manifestado muchas voces en contra de tan absurdas pretensiones.
Si los parlamentarios tuvieran en mente un ingreso seguro de Colombia al siglo XXI, es decir, a las verdaderas sociedades del conocimiento, esta sería una nueva oportunidad.
Para mayores detalles, mírese lo que ha pasado en Chile.
También remitimos al lector a la reciente publicación de APUN (Asciación de Profesores de la Universidad Nacional), disponible en:
http://www.apun.org/documentos/APUNtes%20No.30.pdf

miércoles, 20 de julio de 2011

La educación que queremos para la generación de los bicentenarios

Como anillo al dedo me llegó una supuesta entrevista que "O Globo" de Sao Paulo hiciera al capo Marcos Willians Herbas Camacho, conocido en el hampa brasileña como “Marcola”, líder del "Primeiro Comando da Capital" (PCC, organización criminal brasileña).
Quienes deseen indagar un poco más sobre la supuesta entrevista y su origen o leerla completa, pueden visitar:
http://hunna.org/el-erudito-discurso-del-mal-la-falsa-entrevista-a-marcola/
Quien lea entre líneas el texto o los comentarios alrededor del mismo en este enlace o similares enlaces, podrá concluir lo que yo:
El problema de fondo en esta Sociedad del Conocimiento es una educación, no ya de calidad, sino de excelencia, donde este último calificativo también lleve a otra característica relacionada, la ética, por ende la no exclusión. O si lo prefieren, E (a la tres menos 1)(discúlpenme: quienes me conocen saben que soy físico teórico, es decir, gusto de expresiones matemáticas):
EDUCACIÓN EXCELENTE Y ÉTICA SIN EXCLUSIÓN, ES DECIR, PARA TODOS Y PARA TODAS.

En el enlace se afirma que un cineasta y periodista brasileño, Arnaldo Jabor, aprovechando una leyenda, según la cual Marcola lleva leídos 3.000 libros, lo hizo elaborar un discurso erudito.
He extraido lo esencial de las imaginarias declaraciones:
“Ustedes nunca se ocuparon de la pobreza cuando era fácil resolverla”.
“Nosotros éramos noticia, solamente, cuando había derrumbes en los morros”.
“Ahora nosotros somos ricos gracias a la droga, y ustedes están muertos de miedo”.
“Con 40 millones de dólares, en la cárcel se manda. Con ese dinero, la prisión es un hotel. ¿Qué policía va a destruir esta mina de oro?”.
“Ustedes no pueden venir a matarme en la cárcel. En cambio, yo puedo mandar a matarlos allí afuera”.
“En las favelas hay cien mil hombres-bombas”.
“Ya no existen los proletarios explotados. Ahora hay una masa cultivada en el barro, que se ha educado en el más absoluto analfabetismo y está diplomándose en las cárceles”. (El resaltado es mío.)
“Es la post-miseria, que genera una cultura asesina, asistida por la nueva tecnología: satélites, celulares, Internet, armas modernas”.
“Es ahora cuando ustedes empiezan a tener conciencia social. Pero ya es tarde”.
“¿No vieron el tamaño de las 560 favelas de Río? ¿No sobrevolaron nunca en helicóptero la periferia de San Pablo?”.
“No tienen solución. Necesitarían muchos miles de millones de dólares, y ni eso alcanzaría, sin un profundo cambio psico-social en la estructura del país. Es imposible”.

Mañana, 21 de julio, el día después, con motivo del séptimo aniversario de Buinaima, décimoséptimo del Informe Conjunto de los 10 Sabios, Colombia al filo de la oportunidad, publicaré un análisis apenas obvio del texto.
Entonces podremos sacar conclusiones: ¿cuál es la educación que queremos para ésta, la generación de los bicentenarios?

jueves, 9 de junio de 2011

LA UNIVERSIDAD (Occidental) HA MUERTO. ¡VIVA LA UNIVERSIDAD (del Sur)!

Sin pretender que somos LA RAZA CÓSMICA,como diría José Vasconcelos, prestigioso rector de la UNAM a comienzos del siglo pasado, tenemos razones poderosas para argumentar que representamos la más rica combinación de diversidades biológicas, étnicas y culturales. Si la diversidad es la riqueza de la evolución biológica, con mayor razón lo mismo puede aplicarse a la evolución cultural.
En reciente artículo, publicado en la separata del periódico DESDE ABAJO No. 169, Guillermo Hoyos Vásquez nos recordaba que la universidad, la universidad de la Civilización Occidental, nació en Bolonia hace 10 siglos y allí mismo se decretó su sepultura hace una década. Es cierto. La universidad tradicional, esa que preservó por siglos y enriqueció durante un milenio la Cultura Occidental tiende a desaparecer. Pero no todo lo cultural es cultura procedente de occidente. También está el poniente y está el sur. El norte no es necesario mencionarlo porque ha sido el factor dominante en la civilización del presente. El poniente tuvo su auge; y de alguna manera una buena proporción, si no la mayor parte, se unió al norte. De tal suerte que no es descabellado pensar que el momento histórico brinde la oportunidad al sur, si lo sabemos aprovechar a nuestro favor.
Desde el Sur (todo el Sur, al sur del Río Bravo, al sur de Europa y en las regiones atrasadas del antiguo Lejano Oriente, lejano para nosotros) debemos rescatar
LA EDUCACIÓN COMO DERECHO
y el resto del mundo debe entender que nos empeñamos en construir
LAS SOCIEDADES DEL APRENDIZAJE,
porque las Sociedades del Conocimiento se han alejado cada vez más de nuestras posibilidades.
¿Qué tanto conocen las nuevas generaciones sobre el Movimiento de Córdoba? A lo mejor la mayoría no sabe que se trata de un lugar y se hace referencia a un movimiento surgido en Argentina hace ya un siglo, el cual se extendió a todo el subcontinente. (Estados Unidos y Canadá se autoexcluyeron.)
“Si quieren imitar a Europa, imítenla en su originalidad”, repetía a sus contemporáneos, Simón Rodríguez, el genial profesor del Libertador Simón Bolívar. Debemos, pues, ser originales.
Señora ministra, señor viceministro: la universidad que queremos para la Generación de los Bicentenarios (así ha denominado, ignoro si hipócritamente, la unión virtual de países iberoamericanos a nuestra juventud) no es la que nos impongan las naciones que subyugaron a las nuestrasa desde el "descubrimiento" de América. Si los europeos decretaron la muerte para su universidad, proclamemos el nacimiento de la universidad panamericana, sin la intervención descarada de los hermanos del norte, pero sin excluir a nadie, tampoco a los europeos o a los países avanzados de occidente, siempre y cuando respeten nuestra autonomía y el derecho que tenemos a imaginar que
otro mundo es posible.

Construyámoslo despacio, pues queremos que quede bien hecho.

domingo, 15 de mayo de 2011

LA REFORMA A LA LEY 30 NO ES UNA REFORMA

¡Qué regalo para los educadores en su día!
¡LA PROPUESTA EDUCACIÓN COMO MERCANCÍA NO PASARÁ!

Sobre la fallida reforma podrían escribirse cientos de páginas o una sola frase. De hecho, han corrido ríos de tinta. Los académicos esperamos que siga siendo así, aunque a la postre la decisión ya esté tomada. Si prefieren la salida fácil, déjenme decirles que la educación como mercancía es el nuevo concepto que los neo-neoliberales (“más papistas que el Papa”) están vendiendo en el marketing de la competitividad.
El Gran Maestro Guillermo Hoyos Vásquez subraya en su artículo “La educación es un derecho y no una mercancía” que fue en Bolonia donde surgió la universidad hace 10 siglos y donde ha comenzado a morir hace 10 años: su mercantilización está a la orden del día. Pero nuestros gerentes de la educación fueron mucho más lejos: están superando a todos sus maestros.
El mundo desarrollado de hoy lo es porque se ha incorporado a la Sociedad del Conocimiento; vive en la Era de la Información. Países como Brasil, China, Finlandia, Singapur, para tomar en orden alfabético 4 ejemplos con diversos esquemas económicos, entre los citados por Andrés Oppenheimer (Basta de Historias, 2010), tomaron la decisión política de ponerse a la vanguardia en educación y lograron dar el salto al desarrollo. Es posible que aun en ese mundo, del cual nos separa una brecha cada día más honda, se haya echado al olvido la profunda diferencia que existe entre conocimiento y sabiduría, entendida esta última como “el uso apropiado del conocimiento en los asuntos humanos”, como lo sugiriera Sidney Hook, o mejor aún, “la concepción justa de los fines de la vida”, en la cosmovisión de Bertrand Russell, o al menos lo que en la Grecia Antigua se entendiera como tal y diera lugar a la filosofía clásica occidental, superflua para los nuevos gerentes de la educación. Extrañamente en algunos modelos de desarrollo se valoran poco las artes y las humanidades, al menos en lo que atañe a la educación para las masas. Ello no impide a sus gobiernos satisfacer, de alguna manera, el principio de progreso resumido en "mejorar la calidad de vida", aunque el concepto sea uno de los más subjetivos y los logros que se obtengan lo sean en gran medida a expensas de los no desarrollados. Ninguno de los 4 ejemplos citados era prototipo de desarrollo hace unas pocas décadas, de tal suerte que sí se puede sin hipotecar a las futuras generaciones.
Me atrevo a asegurar que quienes propusieron calificar a ésta como la Era de la Información no tenían muy claro el significado físico del término, así que recurrieron de nuevo a un concepto difuso, más que el de calidad de vida, inspirados en la tecnología digital y la información virtual. En principio las nuevas t.i.c. (tecnologías de la información y de la comunicación) permitirían una popularización mayor del conocimiento, lo cual no es del todo cierto. Para la Universidad Global, empero, se abrieron enormes posibilidades. ¿Cambia por ello el concepto clásico de universidad? No totalmente, queridos ministra y viceministro. La universidad latinoamericana está en plena juventud y remozará el concepto, para bien de la humanidad.
Mi interés al escribir esta nota estriba en la importancia que debe darse a la educación pública de calidad, importancia que la UNESCO ha tratado de resaltar en distintos documentos. La educación encierra un tesoro puede servir de ejemplo. (Jacques Dellors, UNESCO, 1996.) Sin que sea, desde mi punto de vista, el modelo más apropiado, Metas educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los bicentenarios (OEI, 2010), documento firmado por el Estado Colombiano y los estados iberoamericanos en su versión definitiva aprobada en septiembre del año pasado, durante el Congreso Iberoamericano de Educación, cumple también una importante función en ese sentido. Solo podrá lograrse una educación superior de calidad si la básica lo es. Dedicaré unos pocos párrafos a subrayarlo. No puede pasar inadvertido el texto que leyera William OSPINA en la Ceremonia de Apertura de la conferencia, titulado «Preguntas para una nueva educación» (Una nueva educación para una nueva sociedad, disponible en nuestra página:
http://www.ethosbuinaima.org/userfiles/Una%20nueva%20educaci%C3%B3n%20para%20una%20nueva%20sociedad.pdf). En el discurso de apertura, el Secretario General de la OEI decía:
“Hemos de ser innovadores y mirar hacia el futuro. Hemos de apostar en nuestro esfuerzo colectivo por abrir nuevos caminos en la educación. Sin duda, el logro de las competencias matemáticas, lingüísticas y científicas ha de estar en el centro del quehacer educativo. Pero no podemos olvidar el papel de las artes, de la música, de la cultura, del deporte, de la lectura, de las nuevas tecnologías para la construcción de una ciudadanía multicultural en la que tan importante es aprender a conocer como aprender a convivir, aprender a sentir y a conmoverse, aprender a ser solidario, justo, leal y honesto”.
En la XVIII Conferencia Iberoamericana de Educación celebrada en El Salvador en mayo de 2008 se produjo la primera versión del documento promovido por la OEI a que nos hemos referido. La declaración de El Salvador, signada por todos los países, aprobó el siguiente acuerdo:
Fortalecer las políticas educativas y culturales, tendientes a asegurar el derecho a la educación de calidad desde la primera infancia, la cobertura universal y gratuita de la primaria y secundaria y a mejorar las condiciones de vida y las oportunidades reales de las y los jóvenes, que permitan su crecimiento integral para lograr mayores niveles de inclusión y desarrollo social en nuestros países y avanzar en la consolidación del Espacio Iberoamericano del Conocimiento, en el marco de las Metas Educativas 2021.
La Ministra de Educación decía recién posesionada: "La mala calidad de la educación es causa de más desigualdad y más pobreza. Para mejorarla es importante hacer una gran cruzada nacional y convertir el mejoramiento de la calidad educativa en un propósito nacional. La educación y el conocimiento son las principales locomotoras que tiene un país para salir adelante, para superar la pobreza, para superar las grandes brechas de inequidad, para poder formar unos seres humanos que puedan ser competentes y competitivos". A renglón seguida señalaba 5 énfasis sobre los cuales trabajaría el Gobierno: educación de calidad para todos los colombianos; desarrollar e implementar la política educativa para la atención integral de la Primera Infancia; cerrar las brechas de la inequidad en cobertura y calidad; educar con pertinencia para la innovación y la productividad; y mejorar la eficiencia del modelo de gestión educativa. Difícilmente se puede estar en desacuerdo... salvo en lo que parece entender la Ministra por pertinencia y eficiencia del modelo. A mi modo de ver, las propuestas desde su ministerio van en contravía de los énfasis, al menos de los primeros.
Sirva esta introducción para subrayar que “a la Universidad, como Universidad del Estado, corresponde, además de educar y pensar, encontrar salidas a los problemas de la sociedad; su tarea es fundamental para la definición y para el cumplimiento del proyecto social”. (Guillermo Páramo, ex rector de la Universidad Nacional.) Esa Universidad, pues, ha de tener una clara conciencia colectiva social. A ese carácter misional se agrega otro que los entes gubernamentales no deberían tener dificultad en reconocer y aceptar: el carácter racional de su estrategia. Eso es lo que da validez a su autonomía. Es lo que deslinda, de paso, los intereses económicos directos de su campo de acción. El interés de esa universidad sí es el desarrollo, pero en el largo plazo: es la sostenibilidad o sustentabilidad si lo prefieren.
Ley 100 para la Educación

En columnas anteriores nos hemos referido al símil entre las dos: la vigente ley 100 para salud y la propuesta en ciernes para la educación. Por brevedad, remitimos al lector a ellas y al certero análisis hecho por Eduardo Sarmiento en El Espectador y por Mario Hernández en Izquierda más recientemente. Pero vale la pena imaginar lo que va a ocurrir, a partir de esta noticia: Se lee en la prensa que en 6 años Saludcoop multiplicó por 47 su patrimonio. La educación no figura como negocio (tampoco la salud), pero la nueva ley la convierte en mercancía, como ya ocurrió con la salud. Todos sabemos que la educación privada es un negocio. Con contadas excepciones, la universidad privada lo es más. Pero no se puede declarar que así sea por Ley de la República.
(Continuará.)

domingo, 17 de abril de 2011

Del PROCESO ENSEÑANZA–APRENDIZAJE al Procesamiento (cuántico) de Información

El título escogido para hoy, (Domingo de Ramos, le llaman en Occidente, con perdón de la Palma de Cera y del Loro Orejiamarillo) pone el dedo en la llaga sobre dos estrategias globales de suma importancia que no han sido cabalmente entendidas por nuestras sabias clases dirigentes (política y empresarial):
i) Construir sociedades del conocimiento.
ii) Ingresar a la era de la información.

Hay dos sectores que serán afectados fuertemente por la falta de claridad de nuestros dirigentes: el sector académico y la sociedad civil. Para que nos entendamos, por hoy denominaré sector académico a todo el sector educativo, educandos y educados, incluidas por supuesto academias, escuelas, institutos, universidades, todo lo que tenga que ver con la academia. Por razones prácticas tomaré la definición de Enrique Brito Velásquez de sociedad civil: el conjunto de ciudadanos organizados como tales para actuar en el campo de lo público en busca del bien común, sin ánimo de lucro personal ni búsqueda del poder político o la adhesión a un partido determinado. Pero todavía más afectadas se verán las grandes masas de la población que seguramente no están informadas sobre uno y otro asunto.

Yo me pregunto si los dos primeros, sigámoslos llamando dirigentes, tendrán conciencia sobre la envergadura del problema. Al margen de estas incertidumbres, quiero sentar la premisa de que cada vez la educación debe preocuparse más por el aprendizaje que por la enseñanza. Prometo profundizar en este asunto en otra ocasión. Quedémonos entonces con el procesamiento (cuántico) de la información.

sábado, 9 de abril de 2011

EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA TODOS Y TODAS es meta difícil de lograr... pero es LA SOLUCIÓN

Como era previsible, mucha tinta ha corrido alrededor de la propuesta REFORMA A LA LEY 30 DE EDUCACIÓN SUPERIOR. También en imágenes hay un amplio dossier. Un enfoque bastante objetivo y desapasionado puede verse en la intervención de 15 minutos del rector de mi Alma Máter, fácilmente asequible en:
http://www.youtube.com/watch?v=31Cn2kWo2Q0&NR=1
Se recomienda escuchar esta variada gama de comentarios:
www.youtube.com/watch?v=dzZPl9-jn6E&feature=player_embedded

Para no repetir los argumentos con los cuales la mayor parte de críticos está de acuerdo, voy a intentar en los siguientes párrafos hacer una síntesis de lo que opino sobre un tema más amplio: lo que debe ser una educación integral incluyente. Empezaré con esta cita, tomada de una columna de opinión publicada hoy 9 de abril (Marcos Silva, http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/la-reforma-de-la-educacion-superior_9141982-4):
Alcanzar la meta de calidad altísima en la educación superior obliga a reestructurar y redefinir todo el sistema, desde el kínder hasta la universidad.

Supongamos que el ex ministro de educación Galán, sacrificado, o más específicamente, llevado al matadero hace casi 22 años, hubiera sido el heredero de las banderas de Gaitán,asesinado un día como hoy, hace 63. Si Galán viviera, educación de calidad para todos podría ser una de ellas. Ese ha sido uno de los derechos fundamentales proclamados desde la Revolución Francesa. Europa y más recientemente los tigres asiáticos, a su modo, han hecho bien la tarea. La Tercera Vía, esquema del que supuestamente nuestro Jefe de Estado es adalid, olvidó tan elemental reivindicación en países del Tercer Mundo. En Colombia, en términos generales, la situación es todavía más grave: a los altos índices de inequidad, se suman la brecha que la educación de calidad para unos pocos privilegiados establece e índices de atraso representados en 5 locomotoras obsoletas (sin rieles, agregaría Francisco Cajiao), para no hacer mayor referencia a los índices de corrupción, violencia, injusticia y otras plagas (alededor de 10) que generan miseria por doquier. Me centraré en el problema que prometí abordar.

En contravía de la imperiosa necesidad de ingresar a la Sociedad del Conocimiento (1), para poder medianamente competir con los países desarrollados que por supuesto ya lo hicieron, la propuesta de someter la educación superior a la oferta y la demanda del mercado en un país como Colombia tendrá como resultado principal el deterioro de la calidad en las pocas universidades estatales que la han logrado bajo algunos estándares, a pesar de la asfixia presupuestal.
"La Educación Superior será accesible a quienes demuestren poseer las capacidades requeridas y cumplan con las condiciones académicas exigidas en cada caso". Así reza hipócritamente el artículo cuarto de la propuesta reforma. Pero claramente lo ha dicho la Ministra de Educación: como no hay dinero para atender esa obligación, hay que decirle a la empresa privada que lo aporte y, de paso, se quede exclusivamente con los rendimientos. Hubieran podido agregar que en pocos años la universidad de calidad será accesible solo a quienes tengan con qué pagarla o encuentren la forma de hipotecarse de por vida. Para comparar con los deplorables resultados en Salud, en abierta violación de otro derecho fundamental, hemos denominado a la propuesta: Ley 100 para la Educación Superior.(2)

Es cierto: si la ley se aprueba tal como está, no se está privatizando la educación superior; simplemente se limitará aún más el acceso a la excelencia académica a las grandes masas de la población. Así ha ocurrido con la educación pública básica. Quien quiera una educación básica de calidad, tendrá que pagarla. En gran parte del Territorio Nacional ni siquiera se ha garantizado cobertura, pues la deserción es muy grande; todavía mayor lo es en la educación superior y la espiral se repetirá una y otra vez.

Voy a hacer un planteamiento que seguramente algunos encontrarán radical: hablando en términos generales (salvo unos pocos visionarios), nuestras clases política y empresarial no han sido educadas para que entiendan lo que puede significar el ingreso a la Sociedad del Conocimiento; mucho menos lo que podría significar la universidad de la(s) globalización(es) con las especificidades requeridas en un país como Colombia.

El debate en que estamos enfrascados es sano y, si se aprovecha adecuadamente, puede llevar a una toma de conciencia de 3 sectores,a saber, Estatal, Empresarial y Sociedad Civil, que, mancomunadamente con el Sector Académico, encuentren una salida apropiada al impasse en que nos ha metido el MEN, por carencia de un estudio serio del problema.

De cara a la Era de la Información y a las sociedades del conocimiento, la mayor inversión es la educación, pero no una educación cualquiera, pues ello llevaría a dilapidación de recursos. Fui parco en el título:
EQUIDAD EN UNA EDUCACIÓN DE EXCELENCIA
es la propuesta del Educador Buinaima. A ella se une no solamente el clamor de un pueblo que reclama ese derecho ahora fundamental sino el estudio concienzudo y minucioso de investigadores en todos los campos. Por citar dos, en las nuevas ciencias cognitivas y en las ciencias económicas no ortodoxas (léase no anquilosadas), en principio, bajo condiciones pedagógicas y contextuales adecuadas, todos los niños, las niñas, adolescentes y jóvenes pueden desarrollar su(s) talento(s), una afirmación que Buinaima y quienes han experimentado con escolares en sectores sociales tradicionalmente marginados corroboran a diario, de paso contribuir al desarrollo a escala humana.
Esta noticia es excelente, porque en la nueva era y la nueva sociedad la educación no es un problema, como lo han tratado de ver un estado miope y unas clases política y empresarial mal informadas: la educación de excelencia será la solución, no mágica sino real.

Si se brindara de verdad una educación básica de excelencia, de todos los sectores sociales y de todas las regiones llegarían a esa universidad de excelencia que necesitamos para salir del subdesarrollo jóvenes talentosos, ingeniosos y creativos (con los viejos TIC, como solemos abreviar en Buinaima), que con su capacidad de emprendimiento y su compromiso social dieran un vuelco al deplorable ethos cultural del presente. Lo que dicen que ganaron los Nule seguramente no lo van a invertir en educación superior. Habría podido serlo, bajo otras condiciones. Moralejas: plata sí hay pero donde no debe estar; hay que invertir en la gran Empresa de la Educación, mas no con el sentido de lucro inmediato. La inversión promete resolver el problema de las 10 plagas, revertir los indicadores negativos arriba mencionados y dar paso, no ya a las locomotoras, sino a naves espaciales que nos conduzcan a otro mundo posible, o por lo menos trenes expresos que nos permitan avanzar a la velocidad que requerimos para dejar el atraso y competir en la convivencia dentro de las diferencias. Me dirán que estoy escribiendo con el corazón... pero no, lo he hecho con la cabeza bien puesta, examinando lo que ha ocurrido en otros vecindarios (Brasil, por ejemplo, experiencia muy distinta a la que cree la ministra; o mejor, los países nórdicos, donde tuve oportunidad de obtener mi doctorado y conocer otro mundo posible). El nuestro puede ser mejor, como lo concibieron García Márquez y los otros 9 ex comisionados de la famosa Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, olvidada en los estrados oficiales mas no en la Nueva Escuela que propugna un Nuevo Ethos Cultural "que supere la pobreza, violencia, injusticia, intolerancia y discriminación que mantienen a Colombia atrasada socio-económica, política y culturalmente". (Comisionado Rodolfo Llinás, 1994.)

(1) Desde Buinaima siempre hemos sostenido que debería hablarse más bien de una Sociedad del Aprendizaje. Por la misma razón, nuestro lema es el de la hoy cuasi-olvidada Misión CED: Conformar en Colombia un Nuevo Ethos Cultural.

(2) En un blog anterior llamábamos la atención a dos columnas de Eduardo Sarmiento en ese sentido, publicadas con un año de diferencia. Curiosamente hoy encontré otra columna de hace un año en donde se enfatizaba la misma situación:
http://reforma.udenar.edu.co/?p=263
¿Finalmente Uribe se salió con la suya?.

domingo, 20 de marzo de 2011

Educación en inequidad

Como era de esperarse, el economista Eduardo Sarmiento en su columna de hoy (20/03/2011) se refirió a la Ley 100 para Educación:
http://www.elespectador.com/impreso/columna-257909-educacion-lucro-individual
He sugerido denominar así la propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992, pues mata las esperanzas de los pobres de adquirir una educación de calidad a nivel superior (no hablemos de la básica, para no alargar el cuento), así como su homóloga en salud disminuye las posibilidades de longevidad. Se me dirá, con respecto a ésta, que al menos ahora casi toda la población puede ser atendida en clínicas u hospitales (¿?), lo que antes no ocurría. También es cierto que hace 50 años no todos en Colombia terminaban su primaria; ahora casi se logra, pero la deserción escolar desde los primeros años en muchas regiones del territorio es superior al aumento en cobertura. Seguirá ocurriendo con la educación superior bajo el nuevo esquema, de aprobarse la propuesta.

Sarmiento había escrito hace justo un año una columna similar
http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/eduardo-sarmiento/columna195382-financiacion-de-educacion
la cual he citado a menudo. No es extraño que los grandes economistas, y Sarmiento lo es, se preocupen ahora mucho más por la educación. El premio Nobel en Economía 2000, James J. Heckman, ha dedicado gran parte de su tiempo en la última década a investigar los efectos de la educación en los sectores pobres y marginados. No es sorprendente que los dos economistas coincidan en el diagnóstico, contrario al del Informe Herrnstein-Murray, citado en mi columna anterior. Resumo: los estudios de Heckman y colaboradores demuestran con cifras cómo disminuye, por ejemplo, la criminalidad, y cómo aumentan efectivamente las posibilidades de poblaciones vulnerables y minorías, cuando se invierte en una educación de calidad para ellos. Los autores de The Bell Curve afirmaban lo contrario en 1994. Fue por este camino que conocí los estudios de Howard Gardner sobre mentes y cerebros, conocidos popularmente como Teoría de las inteligencias múltiples. ¡Todos pueden desarrollar su(s) talento(s)! Esa conclusión es importante y constituye una gran noticia para el ingreso a la Sociedad del Conocimiento. Los pocos países que ya lo hicieron se esforzaron por construir antes una sociedad del aprendizaje.

Con la lectura de las 2 columnas citadas de Sarmiento, el lector entenderá mejor las verdaderas consecuencias de la propuesta ley 100 en educación a que nos referimos, así que podría dejar aquí la mía por hoy, pero agregaré un comentario más, fruto de la experiencia de Buinaima. Lo ampliaré en un futuro próximo.
(Véase, no obstante, la página mixta Buinama-SED:
http://www.ethosbuinaima.org/sedbogota/)

A contracorriente de otras vertientes que han trabajado el tema del talento sobresaliente, la organización que represento está convencida de que todos los niños y todas las niñas en condiciones normales vienen a este mundo con 3 características que nosotros resumimos en el acrónimo T•I•C, por nosotros resaltado como los viejos T•I•C (Talento, Ingenio y Creatividad), haciendo de esta manera un parangón con las nuevas t.i.c., o tecnologías de la información y la comunicación. De ahí ha surgido un trabajo muy interesante que se ha desarrollado con financiación principal de la Secretaría de Educación Distrital y de algunas alcaldías locales en Bogotá. La Universidad Nacional, mi Alma Máter, me ha brindado su apoyo, pero hay que hacer un esfuerzo muchísimo mayor. El principio fundamental que invocamos es el del derecho de todos y todas a tener al menos la oportunidad de una educación, no ya de calidad sino de excelencia. Para ello se ha venido elaborando un Programa de Inclusión y Talento que en pocas palabras significa Equidad en una Educación de Excelencia, E•E•E. La calidad en la educación básica es prerrequisito para la excelencia en la superior y esta última es indispensable para el ingreso a una verdadera sociedad de conocimiento... de conocimiento con sabiduría. Mas un esfuerzo aislado es la gota en el desierto. Aquí sí que cabría invocar el apoyo desinteresado del sector productivo, lo que seguramente pasa por la generación de nuevas formas de pensar y de actuar. La propuesta es demasiado compleja para desarrollarla en el breve espacio de un blog.

Dejemos que al menos una mínima parte del sector privado siga interesado en el surgimiento de universidades privadas de buena calidad. No nos digamos mentiras: la educación superior de todos modos ha sido un negocio, pero en las universidades privadas que pueden llamarse de calidad (afortunadamente hay unas cuantas) no lo es tanto, salvo la ganancia representada en otro tipo de beneficios menos tangibles. Las públicas por definición no deben ser rentables en sus matrículas, pero lo que reviertan a la sociedad, proporcional a la calidad de la formación que puedan dar, amerita con creces su financiación estatal y, por qué no, privada, con íntegro respeto por la autonomía universitaria. El incentivo no puede ser el lucro directo y el Estado no puede desentenderse de su responsabilidad. El Gobierno y la clase dirigente deberían entender tan elemental corolario.

(Le invitamos a visualizar la entrada anterior, sobre el mismo asunto, en ENTRADA ANTIGUA o ENTRADA MÁS RECIENTE. Seguiremos profundizando en el tema y promoviendo el debate.)

viernes, 18 de marzo de 2011

Lo que faltaba: Ley 100 para la educación

Mucha tinta ha caido sobre el papel y más hipertexto ha llegado al espacio virtual desde cuando el Gobierno Santos propuso "abiertamente" privatizar la educación superior. Por más que se empeñen en negarlo, ese será el resultado. La discusión apenas comienza:
http://www.elespectador.com/impreso/columna-255907-reforma-sin-respuestas
http://www.representantes.unal.edu.co/index.html
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/educacion/moiss-wasserman-habla-sobre-reforma-en-educacin_9018562-4
No cabe duda de que hoy el servicio de salud está privatizado, gracias a la milagrosa Ley 100, destinada a convertirse en una de las principales causas de "muerte natural" en Colombia. Los resultados saltan a la vista. Se puede predecir con certeza casi absoluta que lo mismo ocurrirá con la educación superior. La pública básica es, en términos generales, de mala calidad. No es que la privada básica sea buena, pero en este mundo globalizado de Oferta y Demanda cada cual puede escoger, incluso a escala mundial, si tiene con qué pagar. La única alternativa de estratos medios hacia abajo es la pública, por lo que elevar su nivel es un asunto de elemental equidad.

Aunque se refiere a la educación en general, la columna de Francisco Cajiao pone el dedo en la llaga en lo que atañe a la educación superior:
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/franciscocajiao/los-rieles-y-las-locomotoras_9010431-4
Las locomotoras todavía no ven los rieles. La demanda de una educación superior de calidad no se ha resuelto con una mayor oferta por parte del Estado. Todos concordamos en que sin ella, cualquier modelo economico actual fracasará. Como el salario mínimo u otros más bajos (por debajo de la línea de supervivencia) no dan para tanto a la mayoría de las familia, o bien el beneficiario-estudiante se hipoteca desde su ingreso al sistema o decide entrar sin mayor preparación al "mercado laboral de la informalidad", no importa dónde. La única diferencia con el esquema de salud es que el paciente no se va a morir: muchos de nuestros jóvenes o adolescentes encontrarán otras formas para sobrevivir, p..e., ingresando a cualquiera de las BACRIM. Entonces sí que se cumplirá la predicción, completamente anticientífica de "La Curva de Bell".

The Bell Curve, de Herrnstein y Murray, fue un descarado best seller de corte racista, publicado en el otoño de 1994 en Estados Unidos, cuyos autores concluyen que no vale la pena invertir en educación para los pobres y minorías porque de todas maneras, debido a su bajo cociente intelectual, seguirán dependiendo de la seguridad social e incrementando la delincuencia. Por pura coincidencia, en el verano de 1994 se hizo público (21 de julio, un día después) Colombia, al filo de la oportunidad, informe conjunto de la Misión de Sabios, la ya olvidada Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo (CED). Una década más tarde, 21 de julio de 2004, para rescatar del olvido su propuesta educativa y su proclama por Un nuevo ethos cultural, Buinaima, el educador que cuida de la gente, se recreó (renació) en Maloka. Es interesante la coincidencia en la publicación de los 2 informes, pues las recomendaciones de La Misión CED y el propósito de el buinaima educador van en la dirección opuesta a las pretenciones del informe Herrnstein-Murray.

Los resultados de "La Curva de Bell" fueron retomados después por investigadores serios para demostrar claramente, con datos, con argumentos y con hechos, que vale la pena invertir en educación para los pobres y las minorías. Esto se ha hecho en Estados Unidos y se ha retomado en Brasil. También los chinos están seguros del éxito de la inversión. Pero en todos estos países la inversión privada ha sido meticulosamente controlada y ha estado acompañada de una más fuerte inversión estatal. Aquí solamente copiaremos lo que le gusta a nuestra miope clase dirigente, LOS RÉDITOS SIN INVERSIÓN. Que el Estado se desentienda y la iniciativa privada haga de las suyas; los corruptos de siempre también harán su agosto.

Buinaima propone una Economía para Desarrollo Humano, como alternativa a la Economía de Mercado. La idea no es nueva pero el enfoque puede serlo. La abreviaremos ECONOCIMIENTO, queriendo significar con ello que su fundamento (cimiento) es el uso apropiado del conocimiento, es decir, conocimiento con sabiduría. Uso apropiado implica desarrollo pertinente, abreviémoslo CTS+P, siguiendo, p.e., el enfoque de Carlos Eduardo Maldonado. De acuerdo con Sydney Hook, SABIDURÍA es «el uso correcto del conocimiento en los asuntos humanos». O si seguimos a Bertrand Russell, «la concepción justa de los fines de la vida». La Empresa Privada no siente, en general, gran atractivo por incentivar el estudio de las ciencias básicas, mucho menos de las humanidades o de las artes. De ahí el énfasis en las tecnologías, incluida la Economía, aunque hablemos en general de Ciencias Económicas. Le creo a Manfred Max-Neef cuando afirma que «en el siglo XXI, nos están enseñando la economía del siglo XIX». Un enfoque diferente parece ser el de recientes premios Nobel, Stiglitz y Heckman, por ejemplo. Pero sobre estos aspectos volveremos después. Por hoy quiero concluir alertando, como han hecho la mayoría de comentaristas, sobre los tremendos efectos que tendrá en el acceso a una educación superior de calidad la propuesta del Gobierno. En general, la calidad disminuirá, la brecha aumentará y las universidades públicas de calidad desaparecerán. Quizá se aumente la cobertura inicial, pero la deserción también crecerá.

(Esta columna continúa en la de hoy, 20 de marzo: EL TEMA LO AMERITA.)

domingo, 13 de marzo de 2011

Educación como negocio

Como era de esperarse, la propuesta a la reforma de la Ley 30 para la Educación Superior pasa por la ley de oferta y demanda. Este es el plan de "los 4 pilares" del Presidente Santos:
http://wsp.presidencia.gov.co/Prensa/2011/Marzo/Paginas/20110310_10.aspx
y la aparente acogida de lo que se espera reciba un amplio debate:
http://www.elespectador.com/impreso/temadeldia/articulo-256119-universidades-animo-de-lucro-apuesta-del-gobierno
Dentro del esquema de Friedman de la teoría de los subsidios de demanda, algo similar ocurrió con la salud y es claro lo que pasó. La revolución educativa del anterior gobierno en la educación básica ni siquiera garantizó la cobertura, pues la deserción sigue siendo muy grande. El tema de la financiación en la educación superior está en el orden del día, y ya ha habido pronunciamientos. Nos deja en ascuas el del editorial de EL ESPECTADOR, medianamente proclive a que haya ganancias, como propone el Gobierno:
http://www.elespectador.com/opinion/editorial/articulo-256420-reforma-educacion-superior
La Ministra defiende este punto de vista en una amplia entrevista dominical:
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/educacion/gobierno-busca-mejorar-la-educacion-superior-publica_9005060-4
Soy escéptico en cuanto al resultado del foro a que convoca el ministerio, pero habrá que dar la pelea con argumentos de fondo.
Ejemplo y prueba de que otro camino es posible es el de la Isla Mauricio, destadado por el Nobel de economía 2001, Joseph Stiglitz:
http://www.elespectador.com/impreso/columna-256406-el-milagro-de-mauricio
Hace un año escribió Eduardo Sarmiento en EL ESPECTADOR: “La financiación de la educación por la vía de la capitación ampliaría la segregación educativa, reduciría la calidad de la educación superior y privaría a los sectores menos favorecidos del acceso a la tradición cultural y a la interacción social. Se replicaría la política social de los últimos veinte años que ha pretendido orientar el sector con criterios de mercado y entregar su administración a los estímulos de lucro, y sólo ha traído la extinción del empleo formal, el quiebre de la salud y las pensiones, la baja calidad de la educación secundaria y el agravamiento de las desigualdades.” Eso es exactamente lo que está pasando y seguirá ocurriendo; el problema de la oferta de una educación superior de excelencia (la calidad no basta para cerrar la brecha) no se resuelve con la oferta y la demanda. Las reflexiones del rector de la Universidad Nacional deberían tenerse en cuenta:
http://www.elespectador.com/impreso/columna-255907-reforma-sin-respuestas
El falso dilema en que quieren encasillar la educación toda es el siguiente: Como el Estado no tiene dinero, hay que financiar la educación con fondos privados; pero los inversionistas no aportarán a menos que obtengan una ganancia.
El dilema se resuelve mediante una estrategia que desde hace mucho se ha planteado:
Hay que dar incentivos a los empresarios para que le apuesten a la educación, pero es falso que ese incentivo necesariamente sea convertir la educación en un lucrativo negocio. Sería un error histórico garrafal. Ya tenemos demasiados de ese tipo. Estímulos tributarios, por ejemplo, es una alternativa. Y sobre todo, una clara política de CTS+P (la P, o mejor PP, es de Política Pública, en la que participe la Sociedad Civil). Me atrevo a sugerir que una modalidad de préstamo empresarial podría ser otra, pero en eso se debe ser muy cuidadoso: el Estado podría terminar diciendo que se cobren la cuenta apropiándose de los establecimientos educativos o de la educación, lo que sería todavía peor.
Procuraré aportar al debate a través de este blog mientras se dé la oportunidad. (Otras obligaciones me impiden por hoy ser suficientemente extenso en un tema de tan trascendental importancia. Les invito a hacer comentarios y contribuciones a través de esta columna. Directamente pueden enviarlos también a ethos.buinaima@gmail.com o jjgiraldog.buinaima@gmail.com En lo posible les daré visibilidad.)

miércoles, 9 de marzo de 2011

Partamos de cero

De cero a siempre
denomina el Gobierno Nacional su programa bandera en educación. “Las 5 locomotoras” resumen el Plan Nacional para el cuatrienio.

Se parte del atraso… pero se parte siempre. Mas no se da continuidad. La continuidad no existe en nuestro débil esquema democrático. Este gobierno, el anterior y el próximo parten siempre de lo mismo: de nada.
Quiero recordarles que Buinaima, una modesta fundación que recogió las banderas de la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, Misión CED de la que ya pocos se acuerdan, porque la amnesia, como bien nos lo señalara García Márquez, miembro de la Misión y miembro honorario de Buinaima, es el antídoto que hemos escogido para “empezar otra vez por el principio”, surgió cuando quisimos traer a la débil memoria de los colombianos las recomendaciones o Informe Conjunto de la Misión CED, justo el día en que deberíamos haber celebrado la década de su pomposo lanzamiento al final del gobierno de César Gaviria, un 21 de julio (1994), para ser precisos:
Colombia, al filo de la oportunidad.


El 21 de febrero pasado inició el programa con el cual se espera que “1,2 millones de niños menores de cinco años tengan un crecimiento adecuado en la etapa más importante de su desarrollo”. La iniciativa es loable, no cabe duda, aunque esté dirigida por la primera dama. Tal vez este sea uno de sus varios talones de Aquiles, pues el tema no es otro que la educación, la educación en la primera infancia. Vuelve a caerse en el vacío, en la nada, cuando en Popayán se señala que la primera tarea es “acelerar la capacitación de los agentes educativos, especialmente de las madres comunitarias”.

Dejémonos de cuentos
es el título del ya no tan reciente libro del periodista Andrés Oppenheimer sobre educación en la era de la información. El lanzamiento del programa De cero a siempre estuvo acompañado de la presencia del Nobel de Economía 2000, James J. Heckman. Los economistas están ahora muy interesados en la educación, no es por simple coincidencia: la economía hoy, el factor económico que puede dar acelerado desarrollo a una sociedad, es la economía del conocimiento. Revisando la obra de Heckman de la última década uno encuentra otra vez los argumentos que la Misión CED, la Fundación Buinaima y muchas otras sanas iniciativas que tal vez queden en eso tuvieron en su momento para señalar el rumbo de la nueva economía. Pero marchamos a contracorriente: Manfred Max-Neef, Premio Nobel Alternativo de Economía, nos hace caer en cuenta que la economía que se enseña es la economía del siglo XIX. Como físico, me pregunto qué pasaría si en las universidades de investigación, como denominamos ahora a las que marcan la pauta, estuviéramos enseñando la física del siglo XIX.

Con todo respeto por las madres comunitarias, con todo respeto con la Primera Dama, el problema de la educación no se está tomando como debe ser, por los cuernos. Si en verdad fuéramos ambiciosos, el ejemplo a seguir debería ser Finlandia. Este será tema de una próxima columna. Por hoy, les invito a participar, en alguna de las múltiples formas en que es posible hacerlo hoy, de la Asamblea Buinaima 2011, a realizarse en Casa Buinaima el próximo martes 15 de marzo (5 p.m.). Empezaremos por dotar a Buinaima de unos nuevos estatutos, de cara a los nuevos y viejos retos resumidos en el lema que ya la Misión CED había propuesto:
conformar en Colombia el nuevo ethos que supere la pobreza, violencia, injusticia, intolerancia y discriminación, factores que mantienen a Colombia atrasada socio-económica, política y culturalmente.
(La propuesta de reforma se encuentra en nuestra página de internet.)

lunes, 17 de enero de 2011

EDUCACIÓN vs EQUIDAD

EL REGRESO AL COLEGIO

de la mayoría de maestros y maestras hoy lunes 17 de enero para iniciar las labores escolares 2011 en todo Colombia, un país con altos índices de mala calidad en educación, deberían servir para reflexionar en las causas y tomar medidas de verdad, pues
¡BASTA DE HISTORIAS!, estudio periodístico de obligada lectura.

Las 2 pruebas Pisa (PP) en educación (2006 y 2009) han merecido comentarios de todo tipo, pero ha habido un gran acuerdo nacional en cuanto al resultado desastroso en las 3 áreas (ciencias, matemáticas y lectura), en la interpretación y en las conclusiones. La sorprendente mejora (¿?) de Colombia en la más reciente no ha servido para consolarnos: seguimos muy mal y eso es inocultable. Celebro el optimismo de Francisco Cajiao, al comentar los leves progresos en lectura y escritura, pues “la lengua constituye la puerta de acceso a todos los campos del conocimiento”. Cajiao señala muy certeramente que “un buen nivel lector permite mejores desempeños en la comprensión de muy diversas clases de textos, así como mejores capacidades de razonamiento lógico, capacidad de establecer relaciones y realizar procesos de inferencia”. Lo ratifico en mi cotidianidad como profesor universitario en el campo de la física teórica: insisto en que queda mucho camino por andar.
“La mala calidad de la educación es causa de más desigualdad y más pobreza”, reconoce la ministra de educación, María Fernanda Campo. "En los países de bajo desempeño como Colombia, a los pobres les va peor que a los ricos e igual a los estudiantes de escuelas públicas y a las mujeres, que obtienen desempeños menores", dice el experto del BID, Hugo Nopo, comentando los resultados. La mayor parte de expertos en educación están de acuerdo en que las clases menos favorecidas tienen menos oportunidades porque su educación es más deficiente. Aunque de variados matices, los comentarios han sido siempre similares. El colega Javier Sáenz Obregón no se limita a citar expertos sino estudios cuidadosos de grupos de la universidad que concluyen más o menos lo mismo: la mala dotación en la mayoría de colegios públicos a nivel nacional causa más estragos en las familias pobres por muchas razones, claramente identificadas.
Por eso causa estupefacción, por decir lo menos, la voz disidente de un economista en torno a la distribución estadística de la población escolar que participó en PP2009, cerca de 8.000 jóvenes compatriotas de todos los estratos: “Somos un país muy equitativo en cuanto a resultados educativos en las tres áreas…" (el subrayado es para destacar la conclusión de un economista que nos sirve de ejemplo de mal formado profesional, al menos moralmente) "los colombianos privilegiados en términos socioeconómicos se parecen mucho a los colombianos que no lo son”, concluye el ex ministro de Hacienda , Alberto Carrasquilla. Las críticas le llovieron, como puede verse en los comentarios a su columna (http://www.elespectador.com/opinion/columnistasdelimpreso/alberto-carrasquilla/columna-240007-equidad-y-mala-calidad).
La afirmación del ex no tendría mayor trascendencia si se limitara a negar la inequidad, a todas luces evidente. Pero sus conclusiones son vergonzosamente cínicas. Las del final de su artículo se parecen más a las mentiras de su amigo José Obdulio: “los colombianos nos gastamos 2,23 veces nuestro ingreso per cápita en educar cada niño… un maestro colombiano, con 15 años de experiencia, recibe un salario de 1,4 veces el PIB per cápita”, cifras superiores a las de la OCDE, según él. Vistas por otros ojos, las 2 ratifican la inequidad en el ingreso. En cuanto a la primera, un campesino o un obrero raso no puede invertir en la educación de sus hijos porque no tiene presupuesto para ello… mucho menos un padre o una madre sin empleo. La segunda, traducida a dólares, pone en evidencia que los maestros más veteranos en Colombia reciben 1/10 de salario o menos que sus homólogos en Finlandia, el país puntero en PP.
¿Podría decirse que la formación del veterano educador en nuestro país es comparable a la del maestro finlandés? Claro que no, de lo contrario, nuestros resultados serían bien distintos, aunque no basta con formar y pagar bien a los maestros, como hacen los nórdicos. Debe haber una política pública en educación muy clara… y una fuerte inversión, lo que también hacen. Puedo concluir, sin ambages, que Carrasquilla no leyó a Andrés Oppenheimer en su ¡Basta de Historias! (De cuentos chinos, diría el periodista. Le aconsejaría a Carrasquilla dar un vistazo a la entrada en este mismo blog del 11/01/2011.)
He sostenido, y no tengo razones para retractarme, que siendo Colombia en la región latinoamericana, si no el que más, uno de los países más inequitativos, en inequidad educativa es merecedor de un reconocimiento tipo Guinness récord. También he afirmado que, en promedio, los mejores colegios son privados. Los promedios siempre son discutibles. Depende de cómo se calculen. Igual ocurre con las comparaciones. Mientras que un colegio público atiende a una población de miles de estudiantes y tiene varias jornadas, buenos privados hay que tienen comparativamente pocos estudiantes y una sola jornada; los hay excepcionales de buena calidad con muy pocos por curso. Es innegable también que en la mayoría de colegios privados (ídem universidades) la educación es de mala calidad: ella es un lucrativo negocio en donde la inversión (léase búsqueda de la excelencia académica) es irrelevante para la ganancia económica del empresario.
El profesor Mauricio García Villegas en su columna del 15/01/2011, desmonta otras falacias estadísticas de Carrasquilla. El colega se refiere también a los comentarios sobre las PP hechos por el historiador Jorge Orlando Melo. Remito al lector a los mismos.
http://www.elespectador.com/impreso/columna-244959-falsas-ilusiones
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jorgeorlandomelo/la-gran-ilusin_8743140-4
Escribe Melo: “Mientras los asiáticos o finlandeses estudian con disciplina, motivación y entusiasmo, con maestros capaces y dedicados, y aprenden lo que necesitan saber, los niños nuestros navegarán, divagarán y vagarán más y aprenderán menos...” Pero hay otras razones que explican nuestro pésimo desempeño en educación, tanto en la escuela pública como en la privada, dándole en este sentido la razón a Carrasquilla. La pretendida revolución educativa del anterior gobierno consistió en aumentar cobertura sin calidad; el resultado fue aumentar los índices de deserción, los cuales son mayores en estratos bajos y en las regiones periféricas. Todo eso tiene una explicación perfectamente coherente con el sistema imperante de exclusión y marginación, factores a los que se suman corrupción, violencia y otras plagas. A eso se agregan otros agravantes que tendremos que analizar con detenimiento: falta de vocación y compromiso de una buena proporción de docentes; deficiencias en su formación disciplinar y poca efectividad en las campañas de actualización permanente. Un factor innegable lo constituye la falta de estímulos, para lo cual se requieren niveles de exigencia que se reconozcan explícitamente en los salarios. Mientras en Finlandia y otros países la escogencia de docentes es posterior a un selecto proceso de formación, en Colombia cualquier profesional puede aspirar a convertirse en pedagogo. Pero este tema dará para otras columnas. Bienvenidas todas las opiniones al respecto.

martes, 11 de enero de 2011

EDUCACIÓN, BICENTENARIOS E INFORMACIÓN CUÁNTICA

¿Tiene futuro la economía del consumo?

Un reciente estudio del periodista Andrés Oppenheimer sirve de abrebocas a la justificación que, aparentemente sin criterio alguno, he escogido para el titular y subtitular de esta reflexión. En mi mensaje de año nuevo utilicé el segundo como título principal, mas en aras de la brevedad no entré en detalles. Retomé la tarea desde este blog el 2 de enero pero no la concluí. Sin más preámbulos, ante la urgencia de reanudar labores en este nuevo año, décimoprimero del siglo XXI, convencido de que la educación de calidad es la tarea pendiente en toda la región y que llevamos ya una nueva década perdida en educación que se suma a las del siglo pasado, he decidido abordar plenamente el asunto. Disculpen si me extiendo más de la cuenta, pero el tema lo amerita. Adrede he escogido esta fecha,en este mes de plácemes para La Heróica y a 11 del 11/11/11.

Se dice, sin mayores argumentos, que la presente es la era de la información. Se argumenta, pero sin convencer, que estamos en la sociedad del conocimiento. En ocasiones anteriores he sostenido, y lo reitero, que debemos ingresar cuanto antes a la sociedad del aprendizaje. La escuela hoy no está para enseñar, en ella se debería aprender.

La información cuántica es el súmmum de la información. Se presiente que ella tuvo mucho que ver con el origen del universo y de la vida, tal vez también con el de la conciencia, pero no es mi intención examinar hoy ese asunto. Remito a autores (investigadores) gurús en el tema, como Seth Lloyd y Vladko Vedral, para detalles sobre el mismo. Lo traigo a colación porque el procesamiento cuántico de la información sería lo más avanzado de lo que podamos disponer en un futuro cercano con las nuevas t.i.c. Si lo prefieren, esa sería la razón principal, nunca antes expuesta que yo sepa, para denominar a ésta la Era de la Información, con mayúscula.

Si traigo a cuento lo más avanzado de que se dispone en teoría de la información, tanto que todavía no se ha llevado a la práctica más que en casos excepcionales en los países que puntean en investigación y desarrollo, es porque quiero contrastarlo con la pobre y atrasada educación que se imparte en nuestros países a los pobres. ¿Puede Colombia formar parte de las Sociedades del Conocimiento sin una educación de calidad para todos? ¿De qué sirve celebrar las efemérides de los bicentenarios (faltan varios a lo largo de la segunda década, por lo que tendremos muchas ocasiones para seguir festejando) si continuamos viviendo en una Economía del Consumo? “Esta economía tiene como intersticio focal la captura del ojo y del cuerpo ante la imagen y el flujo incesante de la informática a nivel global.” (Laura Ortiz en: La economía del consumo como propuesta socio-teórica. http://cis.uprrp.edu/documents/laura.pdf Página visitada el 07/01/2011.)

Una economía del consumo es lo contrario de una sociedad sustentada en el conocimiento. La única posibilidad de construir una economía fuerte en una Sociedad del Conocimiento, y reitero que no me agrada el término, es mediante una educación de calidad para todos; no puede ser para unos pocos. Así cause escozor entre quienes tienen la sartén por el mango, se trata de buscar la equidad desde una educación de excelencia. No estoy de acuerdo con todas las conclusiones con que Oppenheimer termina su estudio periodístico ¡Basta de historias! (Las 12 claves del progreso) pero me identifico plenamente con algunas que quiero resaltar; siguiendo la propuesta de Carlos Eduardo Vasco, las denomino retos, subrayando que algunas de sus claves coinciden con los 7 retos de Vasco. Las he colocado en el orden en que se avienen mejor a la propuesta de Buinaima, sintetizada en el siguiente párrafo, agregando al final una muy importante, destacada por nuestro Gran Maestro, e iniciado con una que la enmarca:
1. Que los bicentenarios sirvan para construir futuro
2. Establecer pactos nacionales para realizar reformas educativas a largo plazo
3. Hacer de la educación un compromiso de todos
4. Formar buenos maestros
5. Invertir más en educación preescolar (infantil y básica)
6. Dar estatus social a los docentes (y actualizarlos permanentemente)
7. Articular la cobertura con la calidad y la excelencia con la equidad.

Desde Buinaima propusimos el año pasado un nuevo plan decenal 2010-2020:
Plan de Atención al Talento en la Inclusión
el cual hemos sugerido denominar por su acrónimo, P•A•T•I. Se trataría de llevar a la práctica una buena parte de lo que han denominado METAS PEDAGÓGICAS 2021 o Educación para la generación de los bicentenarios, documentos que fueron ratificados en diciembre pasado por todos los países iberoamericanos; pero hacerlo de verdad exige mucho más compromiso que un simple Saludo a la Bandera. Es cumplir con la primera meta o reto arriba señalado. La propuesta ha sido escuchada en primera instancia en la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. También desde Buinaima, con el apoyo de la Secretaría de Educación Distrital, SED, se ha generado una propuesta pedagógica que parte del reconocimiento, hoy en día aceptado prácticamente por todos, de que el talento se desarrolla. Gracias a ello, ahora se habla de un Programa de Inclusión y Talento en el Aula, y para continuar con los acrónimos nemotécnicos hemos sugerido que se abrevie o identifique como P•I•T•A. La Nacional es una de las instituciones honorarias de la Asociación. Es hora de explicar qué queremos decir con la figura de institución honoraria en Buinaima. Se trata precisamente de asumir el segundo reto, el cual es tan importante que no puede dejarse en manos de los políticos. Para materializar el tercer reto, por medio de la Universidad Nacional (Dirección de Extensión – Sede Bogotá) hemos entrado en contacto con la Alianza Educación Empresa y propuesto una más amplia Alianza Educativa Academia-Empresa-Estado. Esto permitiría, de paso, avanzar en la consecución de las otras metas.

Poco a poco iremos precisando, con la colaboración de todos, no solamente las alianzas, sino sobre todo las acciones a realizar. Estas y la sistematización de experiencias las socializaremos a través de nuestra nueva página, www.ethosbuinaima.org, en el enlace a Programa Talentos, financiado por la SED en Bogotá y algunas alcaldías locales, mediante convenios con Buinaima. En concreto, Ciudad Bolívar y Engativá están fuertemente comprometidas durante este 2011, gracias a sus alcalde y alcaldesa locales. Esperamos que el entrante, cuando salgamos del ajetreo electoral, todas lo hagan.

Casi para terminar, quiero compartirles que en EL ESPECTADOR de ayer encuentran 2 interesantes columnas sobre la calidad de la educación en Colombia que vale la pena releer: Abel Rodríguez Céspedes nos habla de la credibilidad perdida (http://www.elespectador.com/noticias/educacion/articulo-244096-calidad-de-educacion-credibilidad-perdida) y Javier Sáenz Obregón se refiere a la tarea pendiente (http://www.elespectador.com/noticias/educacion/articulo-244097-calidad-educativa-logro-pendiente). El viceministro Mauricio Perfetti la tiene difícil (http://www.elespectador.com/noticias/educacion/articulo-244099-tarea-de-perfetti). A él y a la ministra María Fernanda Campo les deseamos los mejores éxitos en el rescate de la calidad en la educación básica y media, si alguna vez la hubo.

NOTA FINAL: Hay algo más relacionado con las celebraciones. El Festival Internacional de Música (6 al 15 de enero) y el Hay Festival (27 al 30), en la Heróica Cartagena de Indias, son apenas un prólogo al 11/11/11. De aquí a entonces restan solo 11 meses; tendrá que ser tiempo más que suficiente para que finalmente nos digan desde el MEN o desde el Palacio de Nariño cómo es que van a llevar a la práctica tan lindos planes.

domingo, 2 de enero de 2011

EDUCACIÓN, BICENTENARIO Y CUÁNTICA


MUCHOS DIRÁN QUE ESTA RELACIÓN ES ABSURDA

Podría ser que les asista la razón que a mí me falte, aunque en el mundo cuántico, según algunos, no necesariamente de mi gremio
TODO ESTÁ EXTRAÑAMENTE CONECTADO

En modo alguno recurriré a esa retórica. Mas usaré este título para continuar con mi tema predilecto, LA EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI, o si se quiere, utilizando lo que a nivel de los países latinoamericanos se ha propuesto y no se hará (esta sí que es retórica pura),
EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA LA GENERACIÓN DE LOS BICENTENARIOS

Si usted ha estado ausente de esta demagogia a nivel iberoamericano, le remito al documento publicado en la página de la OEI. Lo más valioso del material publicado hasta ahora en esa página son las reflexiones del escritor (poeta, ensayista y novelista) William Ospina, las cuales puede encontrar también en nuestro sitio:
http://www.ethosbuinaima.org/userfiles/
Una%20nueva%20educaci%C3%B3n%20para%20una%20nueva%20sociedad.pdf

(Continúa en la columna del 11 de enero: a 11 meses del 11/11/11)