domingo, 23 de febrero de 2014

INTELIGENCIA e INVERSIÓN ... más allá de las filas 1

Se habla por estos días de dos graves asuntos, en la búsqueda del camino hacia un ansiado desarrollo del país (léase hacia una Colombia en armonía) , independientemente de qué tipo de desarrollo busquemos. El primero es el que acaba de destaparse en nuestras Fuerzas Armadas; es un problema de Estado y poco tengo que agregar a lo ya dicho por la inmensa mayoría de comentaristas. (Véase, a modo de ejemplo: Molano y Uprimny). El segundo es el bajo rendimiento de nuestros estudiantes, a todos los niveles, a mi modo de ver el asunto de fondo de nuestra problemática nacional. Sobre la mediocre educación que en promedio se imparte y sus perjudiciales efectos no se ha dicho lo importante. Es un espinoso asunto al que me propongo dedicar varias de futuras columnas. El Espectador trae hoy un amplio dossier.A mis colegas les recomendaría leer Kristoff. (Sobresale por su profundidad en el análisis la columna de Sarmiento.)
A Defensa se han destinado en una década aproximadamente 250 billones de pesos; a Educación, una cifra considerablemente menor. ¿Cuáles son los resultados? La promesa de derrotar a la guerrilla no se cumplió; en pruebas internacionales, cada vez nos va peor. La corrupción sigue en ascenso (en el ejército no solo hay unas pocas manzanas podridas; legislativo, ejecutivo y judicial están igual o peor) y la inequidad, el verdadero origen de la guerrilla hace medio siglo, aunque los móviles del momento hayan cambiado, va en aumento. Como van las cosas, si se llegara a acuerdos finales en la negociación con la guerrilla, ¿podría garantizarse que la situación de fondo va a cambiar durante la próxima década sin cambios significativos en aspectos tan fundamentales?
Son muchos los interrogantes que surgen, pero todos podríamos estar de acuerdo en dos asuntos vitales urgentes: 1) tiene que invertirse mucho más en educación, lo cual podría hacerse más fácilmente en un nuevo escenario, de paz y fuerte decisión política; 2) esa educación tiene que tomar otro derrotero, no se puede hacer más de lo mismo. Dudo mucho que el problema de fondo sean los maestros: también los contenidos. A estos y otroso asuntos relacionados nos referiremos en esta serie.
CONVENCIONES
A los posibles lectores les recomiendo tener en cuenta este protocolo:
Intentaré escribir cortas columnas cada semana, por lo que recomiendo estar visitando mi blog con esa frecuencia.
Mientras no me solicite expresamente dar de baja su cuenta para envíos masivos, es posible que le lleguen mensajes solamente con el ASUNTO, para que no sea le sea indispensable abrirlos, por su comodidad.
Si de todos modos quiere darse de baja, favor solicitarlo explícitamente, preferiblemente a BUINAIMA.NO@gmail.com, con el asunto DAR DE BAJA.
Sus comentarios, muy importantes para mí, pueden ser enviados a ETHOS.BUINAIMA@gmail.com o a cualquiera de mis correos institucionales.
CONVOCATORIA
Nuestra Asamblea Anual, la primera que se va a realizar después de la transformación de Asociación a Corporación,  se llevará a cabo en la sede de la Academia Colombiana de Ciencias, Cra. 28A, 39A-63. Todos están invitados a participar con voz. Para tener derecho a voto, es necesario pagar los derechos de afiliación. Mayores informes: Tel. 3207672, Cel. 317 3667807 buinaimasecretaria@gmail.com y en nuestra página web.
Muchas gracias por su atención.

domingo, 9 de febrero de 2014

¡Que lo acaben... pa que se acabe la vaina!

Prometí escribir sobre el libro (ya no tan reciente) de Ospina. Tareas más urgentes me hacen aplazar el asunto. La educación, compromiso de todos, es el tema prioritario... pero hay otros. "Hay que defender la inteligencia lícita", dice el Presidente en entrevista a El Tiempo (aludiendo a los que espían "desde la cocina"). Y me pregunto: ¿Por qué la investigación que hace Patarroyo se considera ilícita? Todos estos temas tienen que ver con la inteligencia. Pero la que puede poner en alto el nombre de Colombia en el panorama internacional, los resultados de la investigación seria y comprometida con la salud de una elevadísima proporción de la humanidad, no se está apoyando como debe ser. La primera parte del título de esta columna, corresponde al único artículo que en las últimas dos semanas, desde cuando se conoció que un fallo del Consejo de Estado le propinó un duro golpe para sus investigaciones, quizá más fuerte que el déficit presupuestario, ha salido a defender a Patarroyo. Lean ustedes en los enlaces suministrados y saquen conclusiones. 
Entre tanto, espero conocer detalles o resultados más precisos sobre la investigación financiada por Compartir para escribir nuevamente sobre el más prioritario de todos. Veinte años se cumplirán el próximo 21 de julio desde cuando la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, de la cual formaron parte Patarroyo, Llinás, Gabo y otros cerebros colombianos (no propiamente inteligencia militar, la cual también por supuesto es muy importante, pero no para violar nuestros derechos) nos dio a conocer sus recomendaciones. El Alzheimer, ese mal que cada vez cobra más víctimas, al que ojalá pueda contribuir Llinás a remediar (afortunadamente sin recursos nacionales, de lo contrario estaría perdido), nos agobia socialmente. Por eso olvidamos las recomendaciones de los sabios. Por eso los colombianos seguirán apoyando en las urnas a Santos o a Uribe. 
Desde la otra orilla estamos hablando de buscar LA SEGUNDA OPORTUNIDAD SOBRE LA TIERRA que no tuvo la estirpe desgraciada de los Buendía, entre otras la oportunidad para la paz y la reconciliación... para el desarrollo a escala humana..., para lo cual es indispensable una educación, no ya de calidad, sino de excelencia. ¿Encontraremos la luz al final del túnel, o las fuerzas oscuras impulsadas por una procuraduría omnipotente, un expresidente que se cree en ejercicio (o algunos militares lo creen en ejercicio) y otros nefastos personajes lograrán su propósito?

domingo, 2 de febrero de 2014

Dejémonos de vainas con los maestros

Se anuncia en EL ESPECTADOR el resultado de una investigación solicitada por Fundación Compartir. La culpa del mal desempeño en las pruebas PISA es del maestro, podría concluir el lector de la nota periodística. No conozco el informe. De antemano anticipo que se está buscando el ahogado aguas arriba. Es cierto que la mayoría de los maestros en Colombia son mediocres. Es válido afirmar que un alto número de las facultades de educación o escuelas de pedagogía son de pésima calidad. Un elevado porcentaje de malos estudiantes van a una escuela o facultad de educación porque es la opción para ingresar a la educación terciaria y terminar una carrera universitaria.
El status o prestigio de la carrera docente se encuentra entre los más bajos. Entre los graduados, el salario de enganche es poco competitivo, por decir lo menos. Definitivamente hay un ingrediente que falta, y no se ha sabido cómo agregarlo: es la motivación, o la sensibilización, como podría decirse desde algunos modelos pedagógicos. Pero hay otro que mencioné atrás y ratifico: en general, es  mala la calidad que pueden ofrecer las facultades de educación. En nuestra Alma Máter, la Facultad de Educación fue cerrada, si no recuerdo mal, hace alrededor de 40 años, porque su calidad dejaba mucho que desear. ¿Fue una decisión acertada? ¿No se podía hacer otra cosa?
Sí es cierto que algo está pasando con la formación del maestro, pero en primer término hay que analizar qué es lo que motiva a un estudiante promedio a ser maestro; no puede ser la válvula de escape de malos estudiantes en secundaria. La primera pregunta que debe responder un aspirante, quizá escribiendo un ensayo sobre el asunto, puede ser: ¿cuál considera usted que es el valor de la educación de calidad? Trataré de dar una respuesta parcial a esta inquietud en la próxima columna. La segunda pregunta tendría que ver con el valor agregado a un proyecto de vida que se sueñe como docente. ¿Por qué vale la pena? Aspiro a opinar sobre eso también en el futuro. Hasta pronto.